espinasyabrojos
Poeta fiel al portal
Las deudas que respiro
Limo en mis huellas,
en cada cosa que toco,
en el murciélago que sigo siendo.
Día a día cavo mi tumba
me refugio en ella
para morir sin prisa.
Mis manos me delatan
pero pocos muestran su asombro,
esconden sus rostros.
La playa clausura su intento de orgia
los gemidos que llaman a su puerta
regresan vacíos y con profundo dolor.
Yo, huracán María dentro de huracán María.
Yo, aire que se detiene sobre tu cuerpo,
lluvia que carcome nuestras osamentas
para mantenernos recónditos,
ajenos, y aparente luz
en mi casa que ha aprendido
a disimular su falta de esperanza.
Lavo la arena en mi mirada
para purificar las deudas que respiro
en este destierro,
salgo de mí, me clausuro.
Mi desnudez aflora en el instante
de mi pequeña muerte!
Luego me alejo de las horas
que bailan con mi piel en versos.
Limo en mis huellas,
en cada cosa que toco,
en el murciélago que sigo siendo.
Día a día cavo mi tumba
me refugio en ella
para morir sin prisa.
Mis manos me delatan
pero pocos muestran su asombro,
esconden sus rostros.
La playa clausura su intento de orgia
los gemidos que llaman a su puerta
regresan vacíos y con profundo dolor.
Yo, huracán María dentro de huracán María.
Yo, aire que se detiene sobre tu cuerpo,
lluvia que carcome nuestras osamentas
para mantenernos recónditos,
ajenos, y aparente luz
en mi casa que ha aprendido
a disimular su falta de esperanza.
Lavo la arena en mi mirada
para purificar las deudas que respiro
en este destierro,
salgo de mí, me clausuro.
Mi desnudez aflora en el instante
de mi pequeña muerte!
Luego me alejo de las horas
que bailan con mi piel en versos.