Brota sangre vieja y renovada
de las auténticas dos espadas.
Filos que se incrustan en mi alma,
muecas de esperanza muerta
y una decisión
con un temor
que no cesa.
Llueve ausencia desesperada,
sobre la carne viva y lacerada,
¿quién detendrá ahora
esta fatal emboscada?.
No hay tiempo que regrese,
ni espacio que progrese
en esta cruel carrera,
donde festejando se hallan
las malditas penas.
de las auténticas dos espadas.
Filos que se incrustan en mi alma,
muecas de esperanza muerta
y una decisión
con un temor
que no cesa.
Llueve ausencia desesperada,
sobre la carne viva y lacerada,
¿quién detendrá ahora
esta fatal emboscada?.
No hay tiempo que regrese,
ni espacio que progrese
en esta cruel carrera,
donde festejando se hallan
las malditas penas.
.
.
.
::