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Las etapas del capitalismo - según Marx

Tema en 'Ensayos' comenzado por dragon_ecu, 14 de Febrero de 2026 a las 12:19 AM. Respuestas: 1 | Visitas: 12

  1. dragon_ecu

    dragon_ecu Esporádico permanente

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    En base a un comentario de un ensayo anterior, surgió la intención de buscar el derrotero de la derecha... empero cada obra que encontraba apuntaba hacia un mismo origen demoníaco: el capitalismo.

    Así pues va este ensayo sobre tal ente diabólico tomando de base a su exorcista más reconocido: Karl Marx.

    Empezaré exponiendo (resumido), el criterio expuesto por Marx en sus obras.

    Según Karl Marx, el capitalismo no es un sistema estático, sino un modo de producción evolutivo.
    Este modelo es egoístamente impulsado por la acumulación de capital, creando y perpetuando las divisiones por clases.
    Este sistema sucede en períodos que se registran en etapas históricas. Mismas que se basan en la forma de producción y acumulación. Puesto de manera simple, este evoluciona desde la acumulación originaria, pasando luego por la manufactura, hasta la gran industria.

    Entonces las etapas principales del capitalismo en el análisis marxista son:

    Acumulación Originaria/Primitiva: Proceso histórico que separa al productor de los medios de producción (desposesión de tierras, colonialismo) creando el proletariado (trabajadores libres sin medios) y concentrando el capital.​

    Manufactura: Fase de transición donde la producción se concentra en talleres, aumentando la productividad mediante la división del trabajo, pero sin maquinaria compleja.​

    Gran Industria (Capitalismo Industrial): Etapa madura donde la maquinaria y el sistema de fábricas sustituyen a la manufactura, consolidando la producción de plusvalía relativa y el dominio de la burguesía.​

    Capitalismo Financiero/Monopolista: (Desarrollado en análisis marxistas posteriores)​

    Fusión del capital bancario y el industrial, llevando a la formación de monopolios y la expansión internacional (imperialismo).​

    El desarrollo de estas etapas, según Marx, lleva a la socialización del trabajo y a contradicciones internas (caída de la tasa de ganancia), preparando las condiciones para la transición al socialismo.

    Llega al final la caída inevitable del capitalismo y su reemplazo por el socialismo.​

    Hasta aquí creo que nadie pueda objetar este resumen, por cuanto tomé la labor de consultar variadas obras de Marx y otros autores de izquierda.
    Espero entonces que no se me reclame el no citar fuentes.

    Pero debo pedir ahora que cada lector que simpatice con el marxismo, o la izquierda en general, se provea de un calmante ante el siguiente anuncio.

    La predicción de Marx del final del capitalismo se refería al mismo marxismo.


    Es decir que se trató de una profecía autocumplida en sus propias ideas, palabras, actos y secuencia. Con el ligero cambio de que se refería a su propio sistema.

    Y no solo me refiero a los hechos históricos por demás evidentes de colapsos de varios regímenes donde se impuso el marxismo.
    Me refiero a que las mismas palabras de Marx se referían no al capitalismo sino al marxismo.


    Ok, ok.... be calm.


    Paso a demostrar lo que apunto.

    Partamos del apuntalamiento filosófico-científico del marxismo: la retórica materialista ( y también el materialismo histórico).

    Ya en otros ensayos he señalado las inconsistencias de esta herramienta del pensamiento, a la que varios autores han señalado como un método de propaganda para justificar un dogma y mantener en vigencia las acciones de la izquierda.

    De tales pensadores han surgido conceptos como el determinismo y el cientificismo (que dejo en libertad a cada lector su búsqueda e interpretación).

    Lo irónico es que el mismo Marx expresó el riesgo de la aparición del "fetichismo", donde la realidad pasa a ser un abstracto y luego un objeto sagrado (dogma). Esto aplicado a las mercancías se puede hallar en el capital tomo 1 , el apartado "El carácter de fetiche de la mercancía y su secreto".

    Así que ahora aplicaré la misma retórica materialista en contra del marxismo... a ver que resulta.

    Partamos de los conceptos de "proletario" y "proletariado" de Marx (según el manifiesto comunista y el capital).

    1. Definición de Proletario.
    Un proletario es un individuo que pertenece a la clase social trabajadora dentro del modo de producción capitalista. Para Marx, un individuo es proletario si cumple con dos condiciones simultáneas:

    Carece de medios de producción: No es dueño de tierras, fábricas, herramientas complejas o capital para producir bienes por su cuenta.

    Se ve obligado a vender su fuerza de trabajo: Al no tener nada que vender para sobrevivir, excepto su propia capacidad de trabajar (física o mental), debe alquilar esa capacidad al capitalista a cambio de un salario.​
    Nota: La palabra proviene del latín proles (descendencia). En la antigua Roma, el proletarius era el ciudadano que no tenía propiedades y cuyo único aporte al Estado eran sus hijos para el ejército. Marx rescata el término para enfatizar que el obrero solo posee su vida y su familia.​

    2. Definición de Proletariado.
    El proletariado es el conjunto de todos los proletarios. Marx lo define como la clase social "diametralmente opuesta" a la burguesía. Sus características son:

    Carácter Universal: Marx creía que, al no tener propiedades que defender, los intereses del proletariado representan los intereses de la humanidad entera en su búsqueda de libertad.

    Generador de Plusvalía: Es la clase que, a través de su trabajo, crea un valor superior al que recibe en su salario. Esa diferencia (la plusvalía) es la base de la ganancia del capitalista.

    Sujeto Revolucionario: Debido a su posición en el sistema, es la única clase con el potencial de abolir la propiedad privada y las clases sociales.​

    Entonces... (mientras me froto las manos)...

    Si el proletariado se conceptualiza como: carente de medios de producción, que está obligado a vender su fuerza de trabajo, que es generador de plusvalía para el dueño del medio de producción o su patrono, y que es el único ente capaz de abolir la propiedad privada y las clases sociales.

    Luego al imponerse la "dictadura del proletariado".
    Donde no accede a la propiedad de los medios de producción.
    Y se elimina al patrono...
    ¿Desaparecen la plusvalía y el salario?

    En este punto la teoría marxista señala que la plusvalía quedaría en manos de los administradores de los medios (que no sería el "proletariado" pues esta deja de existir), sino a una nueva clase ahora llamada "dirigente" en lugar de "empleador".
    Resultando que se elimina el pago o salario y se pasa a recibir un estipendio regulado por los "dirigentes".

    Pero...

    ¿No pasa a ser todo esto un engaño, para reemplazar una forma legítima de producción y contratación por una esclavitud disfrazada?
    (Lo de esclavitud suena extremo, pero luego lo veremos).

    Para Marx, en la dictadura del proletariado, el Estado no debería ser un ente ajeno a los trabajadores.

    En teoría los medios de producción no pasan a un grupo de "administradores" independientes, sino que pasan a ser propiedad colectiva. Marx imaginaba una gestión directa de los trabajadores (comunas).

    Según Marx, en el socialismo no habría "plusvalía" en el sentido capitalista (robo de trabajo para beneficio privado), sino un "fondo social". El trabajador no recibe el 100% de lo que produce porque una parte se destina a hospitales, escuelas y nuevas máquinas, pero ese excedente "vuelve" a él en forma de servicios sociales.

    Aplausos.... pero... ¿quién organiza, administra y distribuye la plusvalía y ahora también los servicios sociales?
    ¿Acaso esa labor no es una tarea administrativa por fuera del trabajo proletario?

    Así tenemos que en la práctica si aparecieron administradores por fuera de las labores del proletariado.
    Por lo que el gobierno marxista dice que será desde abajo, pero en realidad viene desde un gobierno de científicos y políticos profesionales. Así el administrador será el nuevo amo (algo parecido reclamaba Bakunin en sus tiempos).

    Milovan Djilas declaraba: en los regímenes soviéticos, la burocracia del Partido Comunista se apropió del control de los medios de producción. Aunque legalmente no eran "dueños", tenían el poder de disposición sobre la riqueza, disfrutaban de privilegios y decidían el "estipendio" del trabajador.

    Este fenómeno descrito por Djilas se asemeja al control de la producción en la Alemania de Hitler, donde el estado no era "dueño" pero si administraba los medios de producción.

    El resultado en la práctica era que el proletario seguía sin medios de producción y seguía obedeciendo órdenes. La relación de explotación no desaparecía, solo cambiaba de nombre: de capitalista a comisario político.

    En lo referente a que el marxismo era una "esclavitud disfrazada", comparemos cada posición de los antagonistas:

    En el capitalismo: El trabajador está obligado a vender su fuerza de trabajo, pero (en teoría) puede cambiar de patrono o intentar emprender.

    En el sistema de "administradores": El Estado es el único patrono. Si el trabajador no acepta el estipendio o las condiciones de los "dirigentes", no tiene alternativa, pues no existe la competencia ni la propiedad privada. Esto es lo que Friedrich Hayek llamó "Camino de servidumbre".​

    Lo de "esclavitud" se asoma en la libertad de elegir (existente en el capitalismo), y que brilla por su ausencia en el marxismo.

    Y que si ahondamos en este razonamiento tenemos que:

    Si los "administradores" son una élite burocrática que decide por encima del trabajador, entonces el sistema se convierte en un Capitalismo de Estado, donde el Estado actúa como el gran y único patrono explotador.

    Y para que no sea un "engaño", la teoría original exigía que el trabajador fuera el administrador real (democracia obrera), algo que históricamente fue asfixiado por la centralización del poder marxista.

    La historia pasó a demostrar que la "dictadura del proletariado" se convirtió en la "dictadura sobre el proletariado", donde la plusvalía no fue abolida, sino administrada por una nueva élite burocrática (la Nomenklatura en el caso de la URSS).

    Ojo que asoma un concepto económico clave durante la implementación del marxismo: el capitalismo de estado como objetivo prioritario.

    El mismo Marx indica que para lograr el cambio era necesario que el capitalismo fortalezca la economía y los medios de producción antes de que el socialismo pase a controlar estos.
    Esa fase inicial de la economía marxista es el llamado capitalismo de estado.

    Lenin apuntó al capitalismo de estado como una necesidad táctica, como un objetivo inmediato tras la revolución.

    Es decir, que la ambición marxista era cambiar el capitalismo liberal por el capitalismo de estado.

    Capitalismo por capitalismo.... cambiando el color verde por el rojo.

    En 1918, Lenin escribió: "El capitalismo de Estado sería un paso adelante respecto al estado actual de las cosas en nuestra República Soviética... el capitalismo de Estado no es nada temible en un país donde el poder está en manos de los obreros"

    Ya la farsa iba tomando forma y aparecieron voces que señalaban tales inconsistencias (además de Bakunin y Djilas).

    El propio Friedrich Engels (compañero de Marx) advirtió que la estatización de la economía no era, por sí misma, socialismo. En su obra Anti-Dühring, expresó:

    "Cuantas más fuerzas productivas asume el Estado en propiedad, tanto más se convierte en el capitalista total ideal. Los obreros siguen siendo asalariados, proletarios. La relación capitalista no se suprime, sino que se lleva a su punto más alto".​

    De esta forma el Estado se hacía dueño de todo sin que los trabajadores controlaran el Estado de forma real, con lo que se creaba un monopolio de explotación aún más perfecto.

    Un capitalismo monopolista. El mismo que Marx expuso en su descripción de las etapas del capitalismo.

    Muchos socialistas de la época (como Rosa Luxemburgo o los comunistas de consejos) acusaron a los bolcheviques de engañar al pueblo. Para ellos, el objetivo de Stalin y Lenin nunca fue liberar al proletariado, sino reemplazar a la burguesía privada por una burguesía burocrática.

    Pannekoek y Gorter fueron teóricos de izquierda que afirmaron que la URSS no era socialista, sino un sistema de Capitalismo de Estado donde el Partido hacía las veces de "Patrón".

    Y Bakunin, al que mencionamos antes, expresó que el "socialismo científico" era un plan para crear una "aristocracia de la inteligencia" que gobernaría despóticamente.

    Sin duda era un engaño. Y para colmo se iba descubriendo a si mismo al pasar el tiempo.

    El discurso público: "Todo el poder a los soviets (trabajadores)" y "abolición de la explotación". Este fue el motor que movilizó a las masas.
    La teoría de gestión: Donde líderes como Lenin o Trotski admitían en sus escritos técnicos que el Estado debía actuar como un capitalista disciplinado para poder competir y sobrevivir en el escenario mundial.​

    La realidad se iba descubriendo.

    Según el marxismo, al ser el capitalismo de estado una condición ideal a conseguirse, luego está al mismo tiempo apuntando a un capitalismo salvaje que se degenera en imperialismo.

    Es decir que Marx inadvertidamente no profetizó el final del capitalismo, sino el final del marxismo en su momento extremo de imperialismo al no tener fuerzas que lo frenen por su naturaleza totalitaria y universalista.

    Tenemos que en el capitalismo tradicional (liberal), el poder está fragmentado: el dueño de la fábrica tiene poder económico, pero el Estado tiene el poder político y legal. Existe una tensión entre ambos que permite ciertos frenos.

    Mientras en el marxismo aplicado se eliminan los frenos: Al fusionar el poder político (Estado) con el poder económico (dueño de los medios), el capitalismo no desaparece; se vuelve total.

    Entonces surge el "capitalismo salvaje" porque el trabajador no tiene a dónde apelar. Si el Estado es tu patrono, tu juez, tu policía y tu único proveedor de comida, la negociación salarial desaparece y se convierte en una imposición de mando. Todo dentro del estado.

    Pero faltan dos fases más descritas por Marx: la universalización (la expansión global o imperialismo), y el derrumbe (colapso y reemplazo).

    El estado totalitario, por su propia ineficiencia o desgaste, deberá lograr nuevas fuentes a explotar. Requiere expandirse.

    El Estado totalitario, al controlar toda la producción nacional, necesita expandirse para obtener recursos y mercados, igual que una corporación gigante.

    Así entra a la fase del imperialismo (ideológico y económico). Un marxismo estatal totalitario y universalista.
    Necesita que todo el mundo adopte el sistema para que no haya comparaciones (competencia) que revelen su ineficiencia.

    Y la esclavitud se ahonda. Pues cuando el proletariado pierde su capacidad de ser "sujeto revolucionario", este se halla totalmente atomizado y vigilado por la estructura administrativa.
    No hay una "clase nueva" que pueda surgir para derrocar a la burocracia, porque la burocracia controla no solo la plusvalía, sino la verdad oficial (la educación y la información).

    Una interesante paradoja: El marxismo, que nació para liberar al hombre de la alienación del trabajo, termina creando la alienación absoluta: el hombre como una pieza de recambio en una máquina estatal que no puede detenerse.

    El marxismo, al llegar a su "momento extremo", no produce el paraíso comunista, sino un agujero negro social:
    Un sistema donde el capital no es de nadie y es de todos (en teoría), pero es manejado por unos pocos (en la práctica).
    Un sistema que, al no tener competencia ni límites morales externos, solo puede sobrevivir mediante la expansión (imperialismo) y la represión.

    Marx profetizó que el capitalismo caería por sus contradicciones y daría paso al socialismo.

    Pero la realidad apunta que el socialismo cayó por sus contradicciones, y víctima de su mismo razonamiento materialista que proyectaba sus propios errores en otros.

    Una auto-profecía que se cumplió con precisión al instituirse el estado totalitario

    Pero el tema trae cola.

    Porque es evidente que la caída de los esquemas marxistas siguieron el camino que profetizaron para el capitalismo.
    Pero existieron voces de oposición incluso dentro de las filas de la misma izquierda sobre el engaño y las consecuencias que ocurrirían.
    Llama la atención que ninguna de esa voces pudo calar lo suficiente para detener la locura marxista.

    Surge la pregunta en ese escenario, ¿qué tanto impacto tuvo la retórica materialista como seudo ejercicio científico para sostener tal despropósito?

    Lo cierto es que el materialismo histórico no funcionó como una ciencia (que busca la verdad a través de la falsación), sino como una armadura retórica que blindó al movimiento contra toda crítica racional.

    La "tragedia auto-anunciada" por Marx fue advertida por figuras como Bakunin, Proudhon o incluso críticos liberales como Bastiat.

    Pero estos no pudieron detener la "locura marxista" precisamente porque la retórica materialista operó mediante tres mecanismos psicológicos y propagandísticos muy poderosos:

    1. El "Monopolio de la Razón." (El estatus de ciencia o escudo científico)
    Al bautizar su teoría como "Socialismo Científico", Marx logró algo brillante desde el punto de vista de la propaganda: desplazó la discusión del terreno de la moral al terreno de la necesidad inevitable.​

    El efecto: Si alguien criticaba el sistema, no se le veía como alguien con una opinión diferente, sino como alguien que "no entendía la ciencia" o que "sufría de falsa conciencia".
    La propaganda: El materialismo histórico ofrecía la ilusión de haber descifrado las leyes del universo. Esto daba al militante una fe fanática: "No importa si esto parece injusto hoy, la Ciencia de la Historia dice que es el único camino".

    2. La deshumanización del opositor mediante la estructura. (Antesala de la violencia).
    El materialismo histórico sostiene que las ideas de las personas son simples productos de su posición económica (la "superestructura"). Esto tuvo un impacto devastador en el diálogo.​

    Anulación del argumento: Si un obrero se oponía al marxismo, era "alienado". Si un intelectual se oponía, era un "lacayo de la burguesía".
    Justificación de la violencia: Al presentar la historia como una lucha de fuerzas impersonales y científicas, se eliminaba la culpa individual. No se estaba asesinando a personas, se estaba "acelerando el proceso histórico" o "eliminando una clase caduca".

    3. El Efecto Profético (La inevitabilidad)
    La retórica materialista funcionó como una profecía autocumplida. Al decir que el capitalismo tenía que caer y el socialismo tenía que triunfar, generó un efecto de "unirse al bando ganador".​

    Impacto en la izquierda: Las voces de advertencia (como las de los anarquistas que decían que el Estado se volvería un monstruo) fueron silenciadas tachándolas de "utópicas" o "reaccionarias". El marxismo se presentó como la única opción "seria" y "moderna".

    Además se apoyaba en tres ayudas:
    Su simplicidad: El materialismo histórico ofrece una respuesta para todo. Es un sistema cerrado que no admite errores.
    Su organización: Mientras los críticos (anarquistas, socialdemócratas) eran a menudo descentralizados, la retórica marxista justificaba una estructura de partido militarizada y jerárquica (el "centralismo democrático").
    Y la proyección: hacia el enemigo (el capitalismo) de toda la maldad, mientras que el Estado propio se presentaba como un ente técnico y neutral que "administraba cosas y no personas", una de las mayores mentiras retóricas de la historia.
    En última instancia, el materialismo histórico sirvió para despojar de moralidad a la política.
    Si la ciencia dice que el futuro es X, cualquier atrocidad cometida para llegar a X se convierte en un "costo de producción" de la historia.
    Las advertencias no calaron porque no se puede convencer con ética a quien cree tener una fórmula matemática para el paraíso.

    En ese sentido, tanto la "verdad científica incuestionable", como el "escudo científico" , vienen respaldados por agendas de protestas, de vacunas, de calentamiento global y de otras exageraciones catastróficas.

    Este es el "Cientificismo". El uso del prestigio de la ciencia no para buscar la verdad, sino para cerrar debates políticos y sociales, convirtiendo políticas públicas en "verdades incuestionables".

    Dentro del materialismo histórico, estas agendas suelen compartir una estructura retórica común que facilita el control social:

    1. La "Urgencia Apocalíptica" como herramienta de suspensión
    Tanto en el marxismo (la crisis inevitable del capitalismo) como en las narrativas actuales, el componente catastrófico es fundamental.​

    Función: Si el "fin del mundo" (ya sea por el clima, una pandemia o el colapso económico) es inminente, se justifica la suspensión de las libertades individuales y de los procesos democráticos lentos.
    Efecto: La urgencia impide el análisis crítico. Quien pide evidencia o moderación es acusado de "negacionista" o de poner en peligro a la humanidad, tal como el que cuestionaba a Marx era un "reaccionario" que frenaba el progreso.

    2. De la Ciencia al Dogma (El consenso manufacturado)
    La ciencia real es, por definición, escéptica y está en constante revisión. Sin embargo, el "escudo científico" moderno utiliza el concepto de Consenso como una barrera dogmática:​

    Propaganda: Se presenta una visión única como "La Ciencia" (en singular y con mayúscula), ignorando que la ciencia son miles de voces a menudo en desacuerdo.
    Validación: Al igual que el marxismo se autodenominó "socialismo científico" para desprestigiar a sus competidores, hoy se utilizan etiquetas de autoridad para validar agendas que, en el fondo, son políticas y económicas.

    3. La creación de una nueva "Clase Dirigente" (Los Expertos)
    Esta es la "nueva clase" de administradores en la dictadura del proletariado, y que se traduce hoy en la tecnocracia.​

    El mecanismo: El poder ya no reside necesariamente en el representante electo, sino en el "experto" no electo (burócratas de organismos internacionales, comités de expertos, etc.).
    El estipendio: El control ya no es solo sobre la plusvalía del trabajo, sino sobre el comportamiento: qué puedes comer, cómo puedes moverte, qué debes aplicarte en el cuerpo y qué puedes decir.

    Así se logra que bajo la promesa de "salvar" a la humanidad (de la explotación antes, de la catástrofe ahora), el individuo termine siendo un proletario total. Un ser que:
    No es dueño de sus medios de vida (dependencia de subsidios o sistemas de crédito social).
    Recibe un "estipendio" (material o de libertades) regulado por administradores.
    Carece de recurso de protesta, porque la "Ciencia" ya ha decidido que las medidas son necesarias.​

    El hilo conductor es el universalismo totalitario: la idea de que existe una única solución científica para todos los problemas humanos y que debe ser impuesta desde arriba por una élite "iluminada".

    Pero debemos entender que la mayor parte de agendas totalitarias recurren a personajes que se presentan como todopoderosos, incluso admitiendo sus delitos y declarando su intención de ejecutarlos, porque son "necesarios", "inevitables" y "moralmente superiores".

    El totalitarismo no se impone solo mediante el engaño oculto. También con el delito expuesto y hasta la ostentación de su impunidad.

    Emplean la "superioridad moral" como Licencia para el Delito.
    Tal como el materialismo histórico justificaba la violencia revolucionaria como un "parto de la historia", los líderes actuales utilizan las agendas que mencionaste (clima, salud, seguridad) para posicionarse en un plano moral superior.
    Si ellos están "salvando el planeta" o "la salud pública", cualquier ley que rompan o derecho que vulneren se presenta como un sacrificio heroico y no como un crimen.
    La tecnología de vigilancia no se presenta como un grillete, sino como el "escudo" necesario para esa salvación.

    Y llegan a extremos de admitir sus intenciones. (El "Sincericidio" Táctico).
    Es apabullante notar cómo declaran abiertamente objetivos que hace décadas serían considerados distópicos.
    Al decirte a la cara lo que van a hacer, generan una sensación de indefensión aprendida.
    Si lo dicen abiertamente y nadie los detiene, el ciudadano asume que su poder es, en efecto, "todopoderoso".

    Y también aplican la narrativa de la "Inevitabilidad".
    Utilizan el lenguaje de la técnica para decir que el cambio es "irreversible".
    Si es inevitable, la oposición se vuelve irracional.

    De esta forma tenemos que el ciclo se repite desde los tiempos de Marx a los actuales.

    Ya colapsó el marxismo.... y vuelve a colapsar... y volverá a colapsar siguiendo sus propia auto-profecía.

    -----

    Y hay todavía hilo respecto a como evitar un nuevo ciclo, como reconocerlo, como prevenirlo... y más puntos.

    Pero ya se me cansaron las manos, el teclado empezó a fallar... y me dio sueño.

    Queda las preguntas para otros ensayos a posterior.
     
    #1
    Última modificación: 14 de Febrero de 2026 a las 12:35 AM
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  2. Alde

    Alde Miembro del Jurado/Amante apasionado Miembro del Equipo Miembro del JURADO DE LA MUSA

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    Sin dudas una crítica exhaustiva del marxismo a través de la lente de sus propias afirmaciones y pronósticos.
    Bien interesante.

    Saludos
     
    #2

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