Veo tu rostro en cualquier lugar,
suspiro diciendo que no estas allí,
freno la ganas de tus labios besar.
Cada vez que estás junto a mi,
oigo tu voz en cualquier sueño,
imaginando que de la mano me coges.
Hoy te oigo en cualquier canción,
da igual la que ponga,
siento lo mismo en este corazón.
Lastima a sentir que no me ves,
vergüenza al ver que yo el único que pringa.
En el mar donde ni siquiera te mojas los pies.
Que rabia me da,
despertar y no verte a mi lado,
sentir que mi alma está encerrada.
Sabiendo que soy como aquel niño,
que busca consuelo llorando,
en brazos de su madre.
Camino por una oscura calle,
buscando de tu mirada la luz,
intentando que lo malo se marche.
Para seguir hoy mi camino,
a hacer un sueño realidad,
dejar para siempre mi cruz.
Cojo bolígrafo y papel,
te empiezo a describir,
mientras que imagino que acaricio tu piel.
Que cada noche contigo puedo dormir,
abrazado y diciéndote buenas noche princesa,
alejándome de este mal sentimiento que no cesa.
Me sumerjo de nuevo en mi oscuridad,
viendo como lo poco que queda de mi arde,
pidiendo que tengamos algo más que amistad.
Para así alejarme de esto que me muerde,
en las entrañas de mi alma
y se impone cuando mi corazón te llama.Veo tu rostro en cualquier lugar,
suspiro diciendo que no estas allí,
freno la ganas de tus labios besar.
Cada vez que estás junto a mi,
oigo tu voz en cualquier sueño,
imaginando que de la mano me coges.
Hoy te oigo en cualquier canción,
da igual la que ponga,
siento lo mismo en este corazón.
Lastima a sentir que no me ves,
vergüenza al ver que yo el único que pringa.
En el mar donde ni siquiera te mojas los pies.
Que rabia me da,
despertar y no verte a mi lado,
sentir que mi alma está encerrada.
Sabiendo que soy como aquel niño,
que busca consuelo llorando,
en brazos de su madre.
Camino por una oscura calle,
buscando de tu mirada la luz,
intentando que lo malo se marche.
Para seguir hoy mi camino,
a hacer un sueño realidad,
dejar para siempre mi cruz.
Cojo bolígrafo y papel,
te empiezo a describir,
mientras que imagino que acaricio tu piel.
Que cada noche contigo puedo dormir,
abrazado y diciéndote buenas noche princesa,
alejándome de este mal sentimiento que no cesa.
Me sumerjo de nuevo en mi oscuridad,
viendo como lo poco que queda de mi arde,
pidiendo que tengamos algo más que amistad.
Para así alejarme de esto que me muerde,
en las entrañas de mi alma
y se impone cuando mi corazón te llama.
suspiro diciendo que no estas allí,
freno la ganas de tus labios besar.
Cada vez que estás junto a mi,
oigo tu voz en cualquier sueño,
imaginando que de la mano me coges.
Hoy te oigo en cualquier canción,
da igual la que ponga,
siento lo mismo en este corazón.
Lastima a sentir que no me ves,
vergüenza al ver que yo el único que pringa.
En el mar donde ni siquiera te mojas los pies.
Que rabia me da,
despertar y no verte a mi lado,
sentir que mi alma está encerrada.
Sabiendo que soy como aquel niño,
que busca consuelo llorando,
en brazos de su madre.
Camino por una oscura calle,
buscando de tu mirada la luz,
intentando que lo malo se marche.
Para seguir hoy mi camino,
a hacer un sueño realidad,
dejar para siempre mi cruz.
Cojo bolígrafo y papel,
te empiezo a describir,
mientras que imagino que acaricio tu piel.
Que cada noche contigo puedo dormir,
abrazado y diciéndote buenas noche princesa,
alejándome de este mal sentimiento que no cesa.
Me sumerjo de nuevo en mi oscuridad,
viendo como lo poco que queda de mi arde,
pidiendo que tengamos algo más que amistad.
Para así alejarme de esto que me muerde,
en las entrañas de mi alma
y se impone cuando mi corazón te llama.Veo tu rostro en cualquier lugar,
suspiro diciendo que no estas allí,
freno la ganas de tus labios besar.
Cada vez que estás junto a mi,
oigo tu voz en cualquier sueño,
imaginando que de la mano me coges.
Hoy te oigo en cualquier canción,
da igual la que ponga,
siento lo mismo en este corazón.
Lastima a sentir que no me ves,
vergüenza al ver que yo el único que pringa.
En el mar donde ni siquiera te mojas los pies.
Que rabia me da,
despertar y no verte a mi lado,
sentir que mi alma está encerrada.
Sabiendo que soy como aquel niño,
que busca consuelo llorando,
en brazos de su madre.
Camino por una oscura calle,
buscando de tu mirada la luz,
intentando que lo malo se marche.
Para seguir hoy mi camino,
a hacer un sueño realidad,
dejar para siempre mi cruz.
Cojo bolígrafo y papel,
te empiezo a describir,
mientras que imagino que acaricio tu piel.
Que cada noche contigo puedo dormir,
abrazado y diciéndote buenas noche princesa,
alejándome de este mal sentimiento que no cesa.
Me sumerjo de nuevo en mi oscuridad,
viendo como lo poco que queda de mi arde,
pidiendo que tengamos algo más que amistad.
Para así alejarme de esto que me muerde,
en las entrañas de mi alma
y se impone cuando mi corazón te llama.