Vamos a beber el perfume de la tarde,
este aroma a fresias, que acabas de cortar.
Un sol de primavera, se enciende por el aire,
mientras la vida bulle a ras del trebolar.
Un grito de septiembre, se lanza por las calles
como si en todo momento... alguien fuera a soñar.
La vida se renueva en todos los detalles,
quizás sea el momento, si quieres comenzar.
Mira cómo vuelve la sangre a acelerarse,
tal vez en un rincón, alguien no sufra ya.
Escribe, ríe, ¡canta!, camina hacia adelante
la vida, amor mío, te viene hoy a buscar.
Sumérgete en el leve rubor de este romance,
del ave con el monte, del viento en el nogal.
Todo lo que quieras vivir, está a tu alcance,
vivir, es la gran obra, que debes completar.
Escucha el campanario, así como la tarde,
se nos fugan los años, estando en soledad,
por eso este septiembre quizás, esté expectante
tu corazón de pájaro, tal vez se eche a volar.
Yo también estoy preso, de estas necesidades
que abundan en el aire, y en tu brillo al mirar.
Quizás es la primavera, que ha venido a buscarme,
quizás, fueron las fresias... que acabas de cortar.
este aroma a fresias, que acabas de cortar.
Un sol de primavera, se enciende por el aire,
mientras la vida bulle a ras del trebolar.
Un grito de septiembre, se lanza por las calles
como si en todo momento... alguien fuera a soñar.
La vida se renueva en todos los detalles,
quizás sea el momento, si quieres comenzar.
Mira cómo vuelve la sangre a acelerarse,
tal vez en un rincón, alguien no sufra ya.
Escribe, ríe, ¡canta!, camina hacia adelante
la vida, amor mío, te viene hoy a buscar.
Sumérgete en el leve rubor de este romance,
del ave con el monte, del viento en el nogal.
Todo lo que quieras vivir, está a tu alcance,
vivir, es la gran obra, que debes completar.
Escucha el campanario, así como la tarde,
se nos fugan los años, estando en soledad,
por eso este septiembre quizás, esté expectante
tu corazón de pájaro, tal vez se eche a volar.
Yo también estoy preso, de estas necesidades
que abundan en el aire, y en tu brillo al mirar.
Quizás es la primavera, que ha venido a buscarme,
quizás, fueron las fresias... que acabas de cortar.
Marino Fabianesi
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