geraldine villarroel diaz
Poeta asiduo al portal
Creo que las manías
Se ven todos los días
Espero que nunca pase
Como el cuento de Lucia.
Era una dueña de casa
Fanática por el orden
La pulcritud, la limpieza
No podía ver desorden.
Se paseaba con el paño
Sacándole el polvo a todo
Y no soportaba el lodo
Que se pega en los zapatos.
Así que al pobre marido
Le descalzaba los pies
Dejándolo en calcetines
Y puestos por el revés
.
Removía los cojines
Del living unas mil veces
Y se esforzaba con creces
En dejar todo impecable.
No era alguien muy amable
Pues atendía en la entrada
Sin dar a nadie pasada
Pues podían ensuciar
Así estaba pulcro su hogar
O se ponía a rezongar
Y ponía cuanto había
Para limpiar con manía
Pero un día al medio día
Llegó su marido a casa
Almorzó con buen provecho
Y luego muy satisfecho
Se fue al baño en su rutina
Siempre después de almorzar
Y allí Prendió un cigarrillo
Por que quería fumar
Y cuando terminó
Y aún estando sentado
Hacia adentro de la taza
Lo botó y no lo apagó
Y hasta allí no más quedó
El fanatismo y limpieza
Que el cigarrillo y paquete
Como un cuete reventó!
La explosión que se produjo
Se escuchó por todas partes
Incendiándose en las partes
Que más dolor provocara
No tuvieron descendencia.
Por el famoso accidente
Ella declaro demencia
Y el fue su eterno paciente
Se ven todos los días
Espero que nunca pase
Como el cuento de Lucia.
Era una dueña de casa
Fanática por el orden
La pulcritud, la limpieza
No podía ver desorden.
Se paseaba con el paño
Sacándole el polvo a todo
Y no soportaba el lodo
Que se pega en los zapatos.
Así que al pobre marido
Le descalzaba los pies
Dejándolo en calcetines
Y puestos por el revés
.
Removía los cojines
Del living unas mil veces
Y se esforzaba con creces
En dejar todo impecable.
No era alguien muy amable
Pues atendía en la entrada
Sin dar a nadie pasada
Pues podían ensuciar
Así estaba pulcro su hogar
O se ponía a rezongar
Y ponía cuanto había
Para limpiar con manía
Pero un día al medio día
Llegó su marido a casa
Almorzó con buen provecho
Y luego muy satisfecho
Se fue al baño en su rutina
Siempre después de almorzar
Y allí Prendió un cigarrillo
Por que quería fumar
Y cuando terminó
Y aún estando sentado
Hacia adentro de la taza
Lo botó y no lo apagó
Y hasta allí no más quedó
El fanatismo y limpieza
Que el cigarrillo y paquete
Como un cuete reventó!
La explosión que se produjo
Se escuchó por todas partes
Incendiándose en las partes
Que más dolor provocara
No tuvieron descendencia.
Por el famoso accidente
Ella declaro demencia
Y el fue su eterno paciente