[center:2723849dd5]Las mujeres vivimos de detalles,
de las flores que decoran
nuestro cuarto y nuestra alma,
de las palabras que nos dejan
una sencilla dosis terapéutica,
del espacio impregnado
de inciensos y de velas.
De los detalles que charlan
con el viento y nos dejan
explosiones de semillas y de rosas.
De esos detalles que guardan
un pacto con el misterio
y nos mantienen despiertas
bien entrada la noche.
De los detalles que ponen luz
en los espejos y nos retratan
sobre paredes blancas,
con adjetivos de viejas aromas.
Vivimos de los detalles
que nos acercan a nuestro hombre
en tapices de deseo y de ganas,
que aún en la distancia,
mantienen nuestro corazón
en loca carrera de enamorada.
OASIS
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de las flores que decoran
nuestro cuarto y nuestra alma,
de las palabras que nos dejan
una sencilla dosis terapéutica,
del espacio impregnado
de inciensos y de velas.
De los detalles que charlan
con el viento y nos dejan
explosiones de semillas y de rosas.
De esos detalles que guardan
un pacto con el misterio
y nos mantienen despiertas
bien entrada la noche.
De los detalles que ponen luz
en los espejos y nos retratan
sobre paredes blancas,
con adjetivos de viejas aromas.
Vivimos de los detalles
que nos acercan a nuestro hombre
en tapices de deseo y de ganas,
que aún en la distancia,
mantienen nuestro corazón
en loca carrera de enamorada.
OASIS
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