nesbith
EL MONSTRUO DEL LAGO.
Desde su infancia Damien fue callado jamás jugaba con los niños en el receso
él prefería quedarse sentado en su pupitre sin hacer movimiento alguno,
por las tardes recorría la espesura del bosque buscando conejos para cortarles las patas en señal de "buena suerte". En su adolescencia su mirada era perversa, las chicas de su edad le temían por que sabían que más de una de ellas fue musa de sus placeres mentales y la pared del baño de la escuela contenía una lista con 256 nombres.
Ahora que es todo un hombre centra su atención en las ancianas
por que encuentra en ellas un elemento interesante, hoy el pueblo se conmociona por el hallazgo de una anciana en un callejón... Con las piernas mutiladas, lo que ellos no saben es que Damien tiene en su congelador unas nuevas "patas de la buena suerte".