LAS PUERTAS DEL CIELO
Se ha roto mi alma en mil pedazos
mientras tú volabas por lo mas alto,
mi corazón se estampaba contra el suelo.
Pensando que pronto regresarías
hablando contigo y echando unas risas.
Hoy he soñado contigo, vida mía
te acercabas y me cogías de la mano
y juntos los dos... volamos
hasta llegar a las puertas del cielo,
se abrieron dejando paso a tu sendero
para mi, se cerraron y nuestras vidas se separaron.
Al despertar de este sueño
vi como despuntaba el día,
el día en que tu venías
para amarnos hasta el fin de nuestros días.
Contenta, la radio sonó
y una terrible noticia dio,
que el avión que tú volabas
en el mar... se estrelló.
Mi corazón palpitó y a mil por hora... estalló,
mi dolor era tan inmenso...
que no aguanté aquel dolor.
Mis ojos llenos de lágrimas, sentían pavor
de pensar que de mi dicha
pasó al más profundo dolor.
Me faltaba el aire, no podía respirar,
mi corazón acelerado saliendo de mi pecho,
mareada, me tumbe en mi cama
hasta que un profundo sueño se apoderó de mí
y me desvanecí.
Soñé... soñé contigo otra vez
que me esperabas en las puertas del cielo
con las manos extendidas...
y esta vez sí...
que las puertas se abrieron para mí.
Se ha roto mi alma en mil pedazos
mientras tú volabas por lo mas alto,
mi corazón se estampaba contra el suelo.
Pensando que pronto regresarías
hablando contigo y echando unas risas.
Hoy he soñado contigo, vida mía
te acercabas y me cogías de la mano
y juntos los dos... volamos
hasta llegar a las puertas del cielo,
se abrieron dejando paso a tu sendero
para mi, se cerraron y nuestras vidas se separaron.
Al despertar de este sueño
vi como despuntaba el día,
el día en que tu venías
para amarnos hasta el fin de nuestros días.
Contenta, la radio sonó
y una terrible noticia dio,
que el avión que tú volabas
en el mar... se estrelló.
Mi corazón palpitó y a mil por hora... estalló,
mi dolor era tan inmenso...
que no aguanté aquel dolor.
Mis ojos llenos de lágrimas, sentían pavor
de pensar que de mi dicha
pasó al más profundo dolor.
Me faltaba el aire, no podía respirar,
mi corazón acelerado saliendo de mi pecho,
mareada, me tumbe en mi cama
hasta que un profundo sueño se apoderó de mí
y me desvanecí.
Soñé... soñé contigo otra vez
que me esperabas en las puertas del cielo
con las manos extendidas...
y esta vez sí...
que las puertas se abrieron para mí.