Évano
Libre, sin dioses.
.
Miles de pingüinos trajeados,
de picos rígidos al cielo,
observan a las gaviotas que vuelan
sobre las Grandes Murallas Chinas.
Mientras, no ven desde sus torres
a las miles de millones de ratas
que roen a los bloques piedras.
El viento agita banderas de guerra:
las hay rojas y oro, de sangres avaras,
y amarillas de cielo con hoces de pobres.
Amarillo es el cielo, rojo el infierno avaro.
Cuatrocientos millones de fetos, sin camposanto,
reducidos a polvo, para la virilidad del hombre.
Millones de gaviotas lloran sobre los rígidos pingüinos.
Millones de ratas royendo fetos de niñas innatas.
Mientras, el tifón mongol barre el desierto de Gobi,
y el desierto de Gobi sobre la Tierra entera,
secando cerebros sin cuencas ni ojos, de marfiles y oros.
Calaveras doradas serán en los portales del averno.
Impasible el humano que no se altera por nada.
Inútiles pingüinos sobre torreones de injusticia.
Gaviotas que sueltan letras, que no sirven de nada.
Como siempre, avanzan y ganan, los millones de ratas.
Mientras, gobiernos trajeados, vigilan a las artistas gaviotas,
volátiles y etéreas, letras, que no sirven de nada.
Miles de pingüinos trajeados,
de picos rígidos al cielo,
observan a las gaviotas que vuelan
sobre las Grandes Murallas Chinas.
Mientras, no ven desde sus torres
a las miles de millones de ratas
que roen a los bloques piedras.
El viento agita banderas de guerra:
las hay rojas y oro, de sangres avaras,
y amarillas de cielo con hoces de pobres.
Amarillo es el cielo, rojo el infierno avaro.
Cuatrocientos millones de fetos, sin camposanto,
reducidos a polvo, para la virilidad del hombre.
Millones de gaviotas lloran sobre los rígidos pingüinos.
Millones de ratas royendo fetos de niñas innatas.
Mientras, el tifón mongol barre el desierto de Gobi,
y el desierto de Gobi sobre la Tierra entera,
secando cerebros sin cuencas ni ojos, de marfiles y oros.
Calaveras doradas serán en los portales del averno.
Impasible el humano que no se altera por nada.
Inútiles pingüinos sobre torreones de injusticia.
Gaviotas que sueltan letras, que no sirven de nada.
Como siempre, avanzan y ganan, los millones de ratas.
Mientras, gobiernos trajeados, vigilan a las artistas gaviotas,
volátiles y etéreas, letras, que no sirven de nada.
Última edición: