Escondida tras el perchero,
incapaz de dar la cara
con el corazon encogido,
escucho acercarse la riada,
elevo una plegaria al cielo,
un sudor frio recorre mi espalda,
¡son ellas! las primeras,
en tropel avanzan,
ojo avizor, buscan, la preciada ganga,
con frenesí incontrolado,
ávidas en la batalla,
revuelven el mueble,
como si de chocolate se tratara.
Asomo la cabeza, tímida,
enseguida me asaltan,
"una talla mas"
"una que no este manchada".
Al fondo dos matronas,
tiran de una chaqueta,
cada una de una manga.
Como Salomón me dispongo,
a mediar en la beligerancia,
en estas, una voz desconsolada,
se alza por encima de la algarada,
¡me han robado la cartera!
llevaba toda la paga.
Asi transcurrio el primer día
¡benditas sean las rebajas!
Si alguien no me cree
le invito a venir mañana.
incapaz de dar la cara
con el corazon encogido,
escucho acercarse la riada,
elevo una plegaria al cielo,
un sudor frio recorre mi espalda,
¡son ellas! las primeras,
en tropel avanzan,
ojo avizor, buscan, la preciada ganga,
con frenesí incontrolado,
ávidas en la batalla,
revuelven el mueble,
como si de chocolate se tratara.
Asomo la cabeza, tímida,
enseguida me asaltan,
"una talla mas"
"una que no este manchada".
Al fondo dos matronas,
tiran de una chaqueta,
cada una de una manga.
Como Salomón me dispongo,
a mediar en la beligerancia,
en estas, una voz desconsolada,
se alza por encima de la algarada,
¡me han robado la cartera!
llevaba toda la paga.
Asi transcurrio el primer día
¡benditas sean las rebajas!
Si alguien no me cree
le invito a venir mañana.