Asklepios
Incinerando envidias
Las resonancias mantienen su ritmo
al trenzar el aroma de la serenidad.
Así es como consiguen domar a toda
la dispersión coagulada del resto de sonidos
a lo largo del Universo y, poco a poco, ocupar
toda inmensidad improvisada.
Es labor que procura cierto desgaste. Es cierto.
Pero es algo que suelen compensar con un
breve reposo bajo las sombras
fermentadas de antiguas
armonías y tiernas cadencias.
Es el paso inflexible de los siglos
el mejor testigo de todo ello.
al trenzar el aroma de la serenidad.
Así es como consiguen domar a toda
la dispersión coagulada del resto de sonidos
a lo largo del Universo y, poco a poco, ocupar
toda inmensidad improvisada.
Es labor que procura cierto desgaste. Es cierto.
Pero es algo que suelen compensar con un
breve reposo bajo las sombras
fermentadas de antiguas
armonías y tiernas cadencias.
Es el paso inflexible de los siglos
el mejor testigo de todo ello.