Me quieres... no me quieres... ni lo sabes.
Consultas a las flores en preguntas
con flores de la casa en que no cabes.
Las sendas del amor no tiene puntas
y rompes con tus dudas sus encantos
al ver las margaritas ya difuntas.
Tus flores no decoran a los Santos
ni tienen el temor de juventud,
sabemos que te quemas en tus mantos
por darme tus secretos y virtud.
La vida manifiesta su calor
con bella sucesión en lentitud.
Entonces... ni prometas a tus ganas
el fuego que no quieres en tu plexo...
verás a la alegría en las ventanas
gozando las delicias en el sexo.
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