Esa mujer, y esos pajarillos,
que nidificaban en sus cabellos...
y esos pajarillos, que huyen, por mis soledades;
acaso esas ventanas, que buscan el trópico,
esas habitaciones llenas de locomotoras literarias,
y mosaicos de los deseos…
esos tejados, que escribían en el sueño;
esas chimeneas de los inciensos…
los peces de colores que se escabullen, y la tregua capaz;
el cuaderno roturado y los barquitos...
el toro del trueno, y las pisadas de humo, por el hogar;
cada hábitat, para el lagarto ensortijado, en las canciones…
el faro de los encuentros;
los mantos que hacen camino,
y los mantos enraizados, en difíciles mezcolanzas de tierras…
las noches del río que aplaude,
la diferente densidad del latido….
Esos trapecios imposibles, que bailan las tripas…
que nidificaban en sus cabellos...
y esos pajarillos, que huyen, por mis soledades;
acaso esas ventanas, que buscan el trópico,
esas habitaciones llenas de locomotoras literarias,
y mosaicos de los deseos…
esos tejados, que escribían en el sueño;
esas chimeneas de los inciensos…
los peces de colores que se escabullen, y la tregua capaz;
el cuaderno roturado y los barquitos...
el toro del trueno, y las pisadas de humo, por el hogar;
cada hábitat, para el lagarto ensortijado, en las canciones…
el faro de los encuentros;
los mantos que hacen camino,
y los mantos enraizados, en difíciles mezcolanzas de tierras…
las noches del río que aplaude,
la diferente densidad del latido….
Esos trapecios imposibles, que bailan las tripas…
Última edición: