jorge luis murillo
Poeta fiel al portal
LAS VIOLETAS
A las dulces violetas de la tarde
les duele que no estés con compañia,
de que pases la rueda de las horas
cabalgando la monótona rutina.
El mismo ir y venir de pasos tristes
la música que escuchas y es la misma,
el sol por que se esconde en la montaña
las piedras por que el musgo las domina.
El parque ve tu caminar solemne
y los pájaros la nostalgia de tu risa,
las violetas por que no las tomas ya
ni haces un ademan como caricia.
Seguramente aquellas flores han visto tu dolor
desde que se marchó quien tu querías,
y las violetas saben tanto del amor
por que ellas ya no sienten alegría.
La que se ha marchitado poco a poco
con una tempestad tan mal venida,
la que se fue llevando de raíz
todas las ilusiones que tenías.
A las dulces violetas de la tarde
les duele que no estés con compañia,
de que pases la rueda de las horas
cabalgando la monótona rutina.
El mismo ir y venir de pasos tristes
la música que escuchas y es la misma,
el sol por que se esconde en la montaña
las piedras por que el musgo las domina.
El parque ve tu caminar solemne
y los pájaros la nostalgia de tu risa,
las violetas por que no las tomas ya
ni haces un ademan como caricia.
Seguramente aquellas flores han visto tu dolor
desde que se marchó quien tu querías,
y las violetas saben tanto del amor
por que ellas ya no sienten alegría.
La que se ha marchitado poco a poco
con una tempestad tan mal venida,
la que se fue llevando de raíz
todas las ilusiones que tenías.