jesse salas
Poeta que considera el portal su segunda casa
Las animas marchan con sus lanzas dentro de mi cráneo,
en el centro de mis membranas el fuego de miles de voces
saltan desnudas fornicando en la escoria de mis infiernos
tan lejos del espejo sucio de tu realidad,
donde el barro fresco de mi rostro refleja los horrores de
mis trastornos y me sostengo de la enagua de porcelana de
la vida. Donde mis huesos son la cera que se desprende
de la vela de mi mortal esencia, con el grito de los pájaros
mis pregarias oran mis ansias al lado del monje que le
cuelga a los orificios de mis ojos.
La careta de hierro y cuero que le pone a los fluidos de mis venas la calma con el diluir de las pesadas pastillas.
El crucifijo de mis días curan las rodillas de mi alma
que lleva la marca de mi soledad que tan solo es una lágrima de cristal, en el torbellino de la violencia donde
ando descalzo sobre el óxido de los clavos hasta caer preso de mi mano que rompe la garganta de mi paz,
aislándome de un mundo al cual llaman normal, la
psicosos delirante de mi percepción distosiona las
neuronas mordiendo las sabanas de mis pies , llevandome
mas allá donde los portones abren paso a esos corredores
altos..y....angostos donde solo Yo ando deshojando las
tinieblas de mis vida, sobre el algodón de neblina que cubre mis huellas sin dejar rastro de las voces detrás de
la cortina.
Jesse Salas
en el centro de mis membranas el fuego de miles de voces
saltan desnudas fornicando en la escoria de mis infiernos
tan lejos del espejo sucio de tu realidad,
donde el barro fresco de mi rostro refleja los horrores de
mis trastornos y me sostengo de la enagua de porcelana de
la vida. Donde mis huesos son la cera que se desprende
de la vela de mi mortal esencia, con el grito de los pájaros
mis pregarias oran mis ansias al lado del monje que le
cuelga a los orificios de mis ojos.
La careta de hierro y cuero que le pone a los fluidos de mis venas la calma con el diluir de las pesadas pastillas.
El crucifijo de mis días curan las rodillas de mi alma
que lleva la marca de mi soledad que tan solo es una lágrima de cristal, en el torbellino de la violencia donde
ando descalzo sobre el óxido de los clavos hasta caer preso de mi mano que rompe la garganta de mi paz,
aislándome de un mundo al cual llaman normal, la
psicosos delirante de mi percepción distosiona las
neuronas mordiendo las sabanas de mis pies , llevandome
mas allá donde los portones abren paso a esos corredores
altos..y....angostos donde solo Yo ando deshojando las
tinieblas de mis vida, sobre el algodón de neblina que cubre mis huellas sin dejar rastro de las voces detrás de
la cortina.
Jesse Salas
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