maría ángela
Poeta recién llegado
Ella reía,
reía con sus amigos,
pero en su mente
solo un sentimiento de tristeza prevalecía.
Actuaba como si nada le estuviese haciendo daño,
pero no,
todo se iba acumulando en su memoria.
De día una sonrisa bien disfrazada
y de noche el llanto soltaba,
no descansaba
y esas ideas en las cuales siempre pensaba
no la dejaban en paz.
Hasta que un día no soporto más,
Salio de la clase
y se dirigió al sanitario,
allí se encerró
y con una navaja sus venas corto.
Hoy hace ya tres años
de haberla encontrado en aquel estado
y de hallar en sus manos
el motivo de aquella cobardía,
todos lloraban su partida
pero desconocían la causa
de aquel frío hecho.
Ahora soy yo
él que comete esa tonta dedición
y sepan que fui yo
quien permanecía en sus pensamientos
y por el que sus venas corto.
Sí,
fui la causa de su muerte,
¿Por qué?
No lo diré.
Solo sé que allá me esperara,
Con los brazos abiertos,
Para hacer su sueño
realidad [/CENTER]
reía con sus amigos,
pero en su mente
solo un sentimiento de tristeza prevalecía.
Actuaba como si nada le estuviese haciendo daño,
pero no,
todo se iba acumulando en su memoria.
De día una sonrisa bien disfrazada
y de noche el llanto soltaba,
no descansaba
y esas ideas en las cuales siempre pensaba
no la dejaban en paz.
Hasta que un día no soporto más,
Salio de la clase
y se dirigió al sanitario,
allí se encerró
y con una navaja sus venas corto.
Hoy hace ya tres años
de haberla encontrado en aquel estado
y de hallar en sus manos
el motivo de aquella cobardía,
todos lloraban su partida
pero desconocían la causa
de aquel frío hecho.
Ahora soy yo
él que comete esa tonta dedición
y sepan que fui yo
quien permanecía en sus pensamientos
y por el que sus venas corto.
Sí,
fui la causa de su muerte,
¿Por qué?
No lo diré.
Solo sé que allá me esperara,
Con los brazos abiertos,
Para hacer su sueño
realidad [/CENTER]