Con látigos de ira
sobre furiosa melena,
vas destrozando mi vida
cargándome con la pena,
con azotes de soberbia
surcados sobre mi piel,
hasta descubrir la sangre,
esa es tu forma de ser,
en apariencia, lo dulce,
en la realidad lo cruel,
azotando vas mis pasos
con látigos de palabras,
impidiéndome el andar,
anulándome la calma,
me vas obligando a ser
esclavo de tu figura,
me encuentro “amarrao” a ti
con látigos de locura,
quisiera huir de tu lado,
escurrirme en humedades,
el ahondarme por las grietas,
escapar de tus maldades,
desatar todos los nudos
que a ti pudieran atarme,
soltarme de tu cintura,
sentirme libre por fin,
libre y lejos de tu azote,
que no te acerques a mí
del látigo la distancia,
que no puedas conseguir
llegar con el a mis carnes,
que se vuelva contra ti,
y azotes de indiferencia
te hieran en tu arrogancia,
que te flagelen el cuerpo,
que te destrocen el alma,
al comprender que te quise,
que te ofrecí de mi manta,
que noble contigo fui
y que estoy en la distancia,
y que en ella soy feliz
alejado del azote
de tu melena febril.,
sobre furiosa melena,
vas destrozando mi vida
cargándome con la pena,
con azotes de soberbia
surcados sobre mi piel,
hasta descubrir la sangre,
esa es tu forma de ser,
en apariencia, lo dulce,
en la realidad lo cruel,
azotando vas mis pasos
con látigos de palabras,
impidiéndome el andar,
anulándome la calma,
me vas obligando a ser
esclavo de tu figura,
me encuentro “amarrao” a ti
con látigos de locura,
quisiera huir de tu lado,
escurrirme en humedades,
el ahondarme por las grietas,
escapar de tus maldades,
desatar todos los nudos
que a ti pudieran atarme,
soltarme de tu cintura,
sentirme libre por fin,
libre y lejos de tu azote,
que no te acerques a mí
del látigo la distancia,
que no puedas conseguir
llegar con el a mis carnes,
que se vuelva contra ti,
y azotes de indiferencia
te hieran en tu arrogancia,
que te flagelen el cuerpo,
que te destrocen el alma,
al comprender que te quise,
que te ofrecí de mi manta,
que noble contigo fui
y que estoy en la distancia,
y que en ella soy feliz
alejado del azote
de tu melena febril.,