Abrahamm
Poeta recién llegado
...Una sombra es una proyección en la luz,
la oscuridad en medio del parapadeo,
solo pueden ver claramente en la sombra,
aquellos que han experimentado el beso del hastío,
aquellos que han perdido la esperanza,
los poetas...
...Solo los poetas pueden ver el cadáver de Dios, y de los hombres,
Por que Dios es perfecto y los hombres tontos,
y eso provoca la muerte;
solo los poetas pueden penetrar en el dolor y salir vivos,
solo un poeta puede mirar la belleza en el vómito de un ebrio,
y arrancar sonrisas a los desamores...
...Por eso, hermanos poetas, videntes entre ciegos,
ustedes que pueden escuchar los acordes del arpa de un ángel,
y los lamentos lastimosísimos de una bestia,
levántense, y anden el sendero lleno de dolorosos cardos,
lleven la mesura y el respeto en la mirada de un niño,
ustedes y yo sabemos que morir es emanciparse,
no mueran, hermanos poetas, no me dejen solo,
no se liberen aún,
hagan versos para resucitarse unos a otros,
levántense y anden,
anden sobre el cadáver de Dios y de los hombres,
levanten la cara y anden...
la oscuridad en medio del parapadeo,
solo pueden ver claramente en la sombra,
aquellos que han experimentado el beso del hastío,
aquellos que han perdido la esperanza,
los poetas...
...Solo los poetas pueden ver el cadáver de Dios, y de los hombres,
Por que Dios es perfecto y los hombres tontos,
y eso provoca la muerte;
solo los poetas pueden penetrar en el dolor y salir vivos,
solo un poeta puede mirar la belleza en el vómito de un ebrio,
y arrancar sonrisas a los desamores...
...Por eso, hermanos poetas, videntes entre ciegos,
ustedes que pueden escuchar los acordes del arpa de un ángel,
y los lamentos lastimosísimos de una bestia,
levántense, y anden el sendero lleno de dolorosos cardos,
lleven la mesura y el respeto en la mirada de un niño,
ustedes y yo sabemos que morir es emanciparse,
no mueran, hermanos poetas, no me dejen solo,
no se liberen aún,
hagan versos para resucitarse unos a otros,
levántense y anden,
anden sobre el cadáver de Dios y de los hombres,
levanten la cara y anden...