Corazón Delator
Poeta recién llegado
~LEILA~
La última vez que vi a Leila
Estaba postrada sobre mi cama.
Tenía la cara blanca
Y lucía un vestido de luto
Engalanado con brillantes.
El aliento de Leila
Corría frío sobre mi piel,
Como una brisa vespertina.
De pálida primavera.
Tuve intención de hablar
Pero sus dedos sellaron mis labios.
Era un adios irreversible
Un “hasta nunca”
Sin vuelta de hoja.
Extendió sus negros cabellos
Hasta que estos cubrieron su rostro,
Y de sus ojos llovieron
Delicadas lágrimas de plata.
Ya no se ve su cara
Ya no lucen sus brillantes,
Tan solo perdura el luto
Y la lluvia de sus pupilas.
He intentado por todos medios
Convencerme de que no volverá,
De que Leila es Historia
Que las vigilias desde ahora
Las pasaré en soledad.
Y pese a lo mucho de lo sufrido
Aún no me veo capaz
De afrontar las realidad.
Leila se fue por donde vino
Y no volverá jamás.
La última vez que vi a Leila
Estaba postrada sobre mi cama.
Tenía la cara blanca
Y lucía un vestido de luto
Engalanado con brillantes.
El aliento de Leila
Corría frío sobre mi piel,
Como una brisa vespertina.
De pálida primavera.
Tuve intención de hablar
Pero sus dedos sellaron mis labios.
Era un adios irreversible
Un “hasta nunca”
Sin vuelta de hoja.
Extendió sus negros cabellos
Hasta que estos cubrieron su rostro,
Y de sus ojos llovieron
Delicadas lágrimas de plata.
Ya no se ve su cara
Ya no lucen sus brillantes,
Tan solo perdura el luto
Y la lluvia de sus pupilas.
He intentado por todos medios
Convencerme de que no volverá,
De que Leila es Historia
Que las vigilias desde ahora
Las pasaré en soledad.
Y pese a lo mucho de lo sufrido
Aún no me veo capaz
De afrontar las realidad.
Leila se fue por donde vino
Y no volverá jamás.