Raul Matas Sanchez
Poeta adicto al portal
La invisible marea de tu pelo,
encumbrada aquella vez por mis manos,
torbellino.
Mi deleite el caminar de tus maneras
invisibles al dolor, a esperanza.
¡Huyen los caballos, corren las bestias!
Pero tus ojos impasibles me miran entre dientes.
Y un respingo brutal de rencor me estremece en un lugar del inconsciente.
Caminando la indiferencia a intervalos, me vas dejando atrás en tu inconsciencia,
y a solas intento comprender el salvajismo de tu inerte indiferencia.
encumbrada aquella vez por mis manos,
torbellino.
Mi deleite el caminar de tus maneras
invisibles al dolor, a esperanza.
¡Huyen los caballos, corren las bestias!
Pero tus ojos impasibles me miran entre dientes.
Y un respingo brutal de rencor me estremece en un lugar del inconsciente.
Caminando la indiferencia a intervalos, me vas dejando atrás en tu inconsciencia,
y a solas intento comprender el salvajismo de tu inerte indiferencia.