Avanzando lentamente, sangrando
un vacío en el estomago, herido
el alma en un hilo, perdido
arrastrando mis pies lentamente,
cansados de andar por el camino
Surcan brotes de sangre en mi mirada
agua salada como ceniza
de mis oídos saltan langostas
y de mis venas hirientes voces
de corazón a golpe.
De puertas cerradas
pandillas saltan a la vista
irrumpiendo el sueño inerte,
noche desolada, luna avergonzada
Quebrantos aislados de niños
que juegan en la calle,
el soplo de un aire frío y pegajoso
sobre una nariz rota
el sudor sale del cuerpo
ya quiere estar en él
sufriendo el desanimo del otro yo
Rodando esta la moneda
que medirá mi suerte
mientras la bota parca
pisotea la naciente flor,
¡Pasa noche, pasa!
de prisa que quiero el sol
no me des las cuentas del rosario
porque las hecho al suelo amaneciendo
Manos cercenadas de libertad
por injurias vecinales
piedras amontonadas sobre la puerta,
no sirvieron de nada a los saqueadores,
quieren robar tu alma y no lo conseguirán.
avanzando lentamente
un vacío en el estomago, herido
el alma en un hilo, perdido
arrastrando mis pies lentamente,
cansados de andar por el camino
Surcan brotes de sangre en mi mirada
agua salada como ceniza
de mis oídos saltan langostas
y de mis venas hirientes voces
de corazón a golpe.
De puertas cerradas
pandillas saltan a la vista
irrumpiendo el sueño inerte,
noche desolada, luna avergonzada
Quebrantos aislados de niños
que juegan en la calle,
el soplo de un aire frío y pegajoso
sobre una nariz rota
el sudor sale del cuerpo
ya quiere estar en él
sufriendo el desanimo del otro yo
Rodando esta la moneda
que medirá mi suerte
mientras la bota parca
pisotea la naciente flor,
¡Pasa noche, pasa!
de prisa que quiero el sol
no me des las cuentas del rosario
porque las hecho al suelo amaneciendo
Manos cercenadas de libertad
por injurias vecinales
piedras amontonadas sobre la puerta,
no sirvieron de nada a los saqueadores,
quieren robar tu alma y no lo conseguirán.
avanzando lentamente