Keyser Mejia
Poeta recién llegado
Noche sin luna ni estrellas, campo sin flores.
Así son, Leonor, tus días y tus noches.
Torrencial lluvia que hace el sufrimiento más hondo.
Con nubes sádicas que la luz no dejan pasar.
Te da lo mismo estar aquí o allá,
eres vasija esplendida con un vacio eterno.
Ahora miras al mundo en blanco y negro, no a color,
de tu cara la sonrisa se extravió.
Perdida esta la mirada que irradiaba alegría.
Alma libre e indomable, fuiste raptada.
Las dagas de la mentira dejaron heridas,
Heridas que día a día duelen más.
Poco a poco un ángel invade tu cuerpo.
Día tras día ambos se conocen y aman.
No querías su compañía, pero sientes que lo ocupas.
Hecho esta el plan, tendrán que caminar juntos.
Pobre ángel, no es visto con buenos ojos;
unos pocos le tienden su mano,
la mayoría lo maldice y rechaza.
Leonor, fuerte eres al levantar tu cara.
Tus padres se espantan al ver a este ser,
La idea de estar junto a él les aterro,
Su protección ya no está contigo,
ahora les toca a ambos luchar.
Así son, Leonor, tus días y tus noches.
Torrencial lluvia que hace el sufrimiento más hondo.
Con nubes sádicas que la luz no dejan pasar.
Te da lo mismo estar aquí o allá,
eres vasija esplendida con un vacio eterno.
Ahora miras al mundo en blanco y negro, no a color,
de tu cara la sonrisa se extravió.
Perdida esta la mirada que irradiaba alegría.
Alma libre e indomable, fuiste raptada.
Las dagas de la mentira dejaron heridas,
Heridas que día a día duelen más.
Poco a poco un ángel invade tu cuerpo.
Día tras día ambos se conocen y aman.
No querías su compañía, pero sientes que lo ocupas.
Hecho esta el plan, tendrán que caminar juntos.
Pobre ángel, no es visto con buenos ojos;
unos pocos le tienden su mano,
la mayoría lo maldice y rechaza.
Leonor, fuerte eres al levantar tu cara.
Tus padres se espantan al ver a este ser,
La idea de estar junto a él les aterro,
Su protección ya no está contigo,
ahora les toca a ambos luchar.