Venezolanita
Poeta recién llegado
Me detengo a ver el mundo a través de un cristal
y aprecio la felicidad o admiro la desdicha
detrás del rostro de cada andante,
o quizás voy desenterrando cadáveres sin descifrar,
con los que me autocastigo
o la mayoría del tiempo pienso en mi compañia
y en el incierto devenir,
aunque el piar de un ave me saque de ti,
tu presencia siempre se hace valer,
pero ya vez, has sido una buena dosis de autoayuda
por pintar los dolores que sólo soy capáz de sentir,
por quitar tantas veces la venda de mis ojos,
por hacerme más liviana sin contaminarme
con prejuicios y esquemas absurdos,
así la omnipotencia de tu nombre
característica admirable, intachable y dura
Sabrás, es sincero mi agradecimiento
el que te marco desde mis venas
llenas de horas de angustia,
al predecir con tu llegada que anunciabas el suicidio,
no quiero más de ti amiga mía, no te deseo más,
ya no te sirvo por voluntad sino por temor,
que espera silenciar tu voz,
pues ni los brazos de morfeo me otorgan paz,
sólo suplico que no molestes soledad,
haces mucho ruido
y aprecio la felicidad o admiro la desdicha
detrás del rostro de cada andante,
o quizás voy desenterrando cadáveres sin descifrar,
con los que me autocastigo
o la mayoría del tiempo pienso en mi compañia
y en el incierto devenir,
aunque el piar de un ave me saque de ti,
tu presencia siempre se hace valer,
pero ya vez, has sido una buena dosis de autoayuda
por pintar los dolores que sólo soy capáz de sentir,
por quitar tantas veces la venda de mis ojos,
por hacerme más liviana sin contaminarme
con prejuicios y esquemas absurdos,
así la omnipotencia de tu nombre
característica admirable, intachable y dura
Sabrás, es sincero mi agradecimiento
el que te marco desde mis venas
llenas de horas de angustia,
al predecir con tu llegada que anunciabas el suicidio,
no quiero más de ti amiga mía, no te deseo más,
ya no te sirvo por voluntad sino por temor,
que espera silenciar tu voz,
pues ni los brazos de morfeo me otorgan paz,
sólo suplico que no molestes soledad,
haces mucho ruido