Raamses
Poeta asiduo al portal
La distancia es una encrucijada
se quita la culpa y señala
a la ausencia que colma
cuando el silencio recrudece,
y su mejor aliado es el tiempo
ese mismo que regala recuerdos
se ponen de acuerdo para adolecer
esa fijación sobre quebrar lo frágil
y por si no fuera suficiente,
sus victorias son inevitables.
Las soluciones son un viacrucis
ahumadas de alientos no dados
entrampadas en una sordera que grita
e hirviendo sobre pieles bajo cero
se ha desajustado todo aquello
que ha empujado a salir tanto delirio,
es casi mágico su acontecer
se hace perder y nadie lo ha visto.
¡Vaya presencia que promete!
recomienda preguntarle al polvo
que opaca cuando se anhela lo roto
de un gusto solitario a la compañía.
Pobre historia sin final
de contarla aburre su sin sentido
que dice que tocar es prohibido
y pasar sin detenerse es de cobardes,
costosa ilusión da tu batalla
o únete al club de las desaparecidas
porque sería injusto para alguien
querer flotar sin ataduras.
Las respuestas fueron encajonadas
bajo esos obsequios que no importan ahora
a la sombra de la libertad que fluye
en todo aquel espacio que enloquece,
una infección rondó lo que dudaba
si nacer o darse por inexistente
y en su lugar colocar apatía
que llama a temor
llamando a olvido.
¡Vaya esperanza postiza!
escarbando hasta darle morbo
a la oscuridad que se buscó
cuando se había encontrado oro.
El punto final viene en camino
los fracasos siempre llegan de gala
entregando fallas consecuentes
convenciendo de soltar las amarras,
todo se ha juntado y calzado
con fuerzas para pegar certero
porque a un amor mal parado
hay que hacerlo caer más rápido.
se quita la culpa y señala
a la ausencia que colma
cuando el silencio recrudece,
y su mejor aliado es el tiempo
ese mismo que regala recuerdos
se ponen de acuerdo para adolecer
esa fijación sobre quebrar lo frágil
y por si no fuera suficiente,
sus victorias son inevitables.
Las soluciones son un viacrucis
ahumadas de alientos no dados
entrampadas en una sordera que grita
e hirviendo sobre pieles bajo cero
se ha desajustado todo aquello
que ha empujado a salir tanto delirio,
es casi mágico su acontecer
se hace perder y nadie lo ha visto.
¡Vaya presencia que promete!
recomienda preguntarle al polvo
que opaca cuando se anhela lo roto
de un gusto solitario a la compañía.
Pobre historia sin final
de contarla aburre su sin sentido
que dice que tocar es prohibido
y pasar sin detenerse es de cobardes,
costosa ilusión da tu batalla
o únete al club de las desaparecidas
porque sería injusto para alguien
querer flotar sin ataduras.
Las respuestas fueron encajonadas
bajo esos obsequios que no importan ahora
a la sombra de la libertad que fluye
en todo aquel espacio que enloquece,
una infección rondó lo que dudaba
si nacer o darse por inexistente
y en su lugar colocar apatía
que llama a temor
llamando a olvido.
¡Vaya esperanza postiza!
escarbando hasta darle morbo
a la oscuridad que se buscó
cuando se había encontrado oro.
El punto final viene en camino
los fracasos siempre llegan de gala
entregando fallas consecuentes
convenciendo de soltar las amarras,
todo se ha juntado y calzado
con fuerzas para pegar certero
porque a un amor mal parado
hay que hacerlo caer más rápido.
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