Cuenta la leyenda,
que al rozar tus labios,
encontraron bajo la lluvia una rosa
y pétalos cerrados se hicieron.
Que tu corazón oyeron gritar en el ocaso
y lo llevaron al mar en velero convertido.
Algunos fueron velas y otros viento,
navegando hacia el sol que declinaba
logrando que más brillarás
siendo tus rayos.
Que cuando sintieron tu alma quebrada,
se fundieron a ti en cada parte
hasta formar contigo un armazón de cielo.
Dice la leyenda,
que siempre salían de recorrida por las noches,
que estas se despejan
y aparecías tu
a escondidas,
iluminando luna y estrellas,
para que ellos, marinos
nunca se perdieran.
Estos dedos que escriben,
acariciaron tu cuerpo
y eres hoy
leyenda en mis manos.