Alejandro Leza
Poeta recién llegado
Decano el sentimiento
que inunda mi valle;
arrasa los alfaques donde se eleva mi deseo,
y lo transforma en algo más
que la lujuria arropada con misterio.
Sobre la luna te encuentro,
¡Ahí! Donde me haces pagar alfardas,
que no son otra cosa
que mis besos escurriendo como gotas,
como suspiros cuyo único destino,
son las cimbras que sustentan tu castillo.
Lavas mi astroso cuerpo con caricias,
y me llevas a ese cielo
donde mis alas son tan solo como aristas;
porque un toque de tu mano
es la única divisa
que me saca de este cárcavo,
donde tu ausencia martiriza.
que inunda mi valle;
arrasa los alfaques donde se eleva mi deseo,
y lo transforma en algo más
que la lujuria arropada con misterio.
Sobre la luna te encuentro,
¡Ahí! Donde me haces pagar alfardas,
que no son otra cosa
que mis besos escurriendo como gotas,
como suspiros cuyo único destino,
son las cimbras que sustentan tu castillo.
Lavas mi astroso cuerpo con caricias,
y me llevas a ese cielo
donde mis alas son tan solo como aristas;
porque un toque de tu mano
es la única divisa
que me saca de este cárcavo,
donde tu ausencia martiriza.
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