carlos alvarez
Poeta recién llegado
osos polares vienen hacia ti,
fuerte es el frío de tus ojos
y los témpanos de tu indiferencia
hacen naufragar los minúsculos barcos de tu alegría
eres el polo norte abandonado
y nadie ose poner un dedo en ti
que la muerte helada guarda tus costas
que sirenas azules cantan un réquiem
aliento helado y cae la escarcha eterna,
de tu cabello lacio de plata
hacia la tumba de tus risas de niña
las focas se congelan ante ti,
los pingüinos se callan ante ti,
si tan solo supieras que tus glaciares son de dulce
frío eterno, desgraciado, gangrenoso
y aún así
pies tibios,
y aunque lo ocultes con ganas
o lo niegues al cielo
yo sé al igual que el mundo
que hay primavera en tu corazón.
fuerte es el frío de tus ojos
y los témpanos de tu indiferencia
hacen naufragar los minúsculos barcos de tu alegría
eres el polo norte abandonado
y nadie ose poner un dedo en ti
que la muerte helada guarda tus costas
que sirenas azules cantan un réquiem
aliento helado y cae la escarcha eterna,
de tu cabello lacio de plata
hacia la tumba de tus risas de niña
las focas se congelan ante ti,
los pingüinos se callan ante ti,
si tan solo supieras que tus glaciares son de dulce
frío eterno, desgraciado, gangrenoso
y aún así
pies tibios,
y aunque lo ocultes con ganas
o lo niegues al cielo
yo sé al igual que el mundo
que hay primavera en tu corazón.