Solsticio de primavera
Poeta fiel al portal
Lion Sand- Mala Mala III
XVI
árboles carbonizados, pelados
y fantasmagóricos, por rayos o elefantes,
cubiertos de una niebla liviana y rojiza
aguardan por la consunción
de las almas. Ocres o esmeraldas.
- manos óseas desde el averno.
y fantasmagóricos, por rayos o elefantes,
cubiertos de una niebla liviana y rojiza
aguardan por la consunción
de las almas. Ocres o esmeraldas.
- manos óseas desde el averno.
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XVII (atardecer)
Un árbol estrujado y desollado
en la desnudez premonitoria
de la sabana. En la hora
de los sagrados insectos
y las hambrientas golondrinas.
en la desnudez premonitoria
de la sabana. En la hora
de los sagrados insectos
y las hambrientas golondrinas.
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XVIII
La mística de Persia
en el cuarto creciente y el aire nuevo.
Sables y guedejas sobre un río de arena.
en el cuarto creciente y el aire nuevo.
Sables y guedejas sobre un río de arena.
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XIX
Por lo que quizás hayan sido los minutos más intensos y sobre todo oníricos de mi vida seguimos a un leopardo macho entre yerbajos altos y árboles espesos y medianos. Las huellas se perdían tras la fronda, un fuerte olor a orín como de almizcle dulce de mieles y granos de maíz se esparcía por los costados. Esta vez, verdaderamente, no tengo palabras que sean consecuentes, o que simplemente se aproximen !Ah, leopardos y jaguares!, quizás Don Juan tenga razón
Su piel iluminada por luces de bengala era dorada como la de los aztecas, o tal vez como la piel del sol, manchas como flores de corolas castañas y pétalos nagros, y sobre todo su soledad , la contemplación !el espíritu! Muchas veces creímos perderlo, pero cuando el inhóspito lugar nos engalanaba, él nos encontraba. No tengo palabras. Ni siquiera se semeja al periplo en Tsitsikamma, ni a atardeceres fastuosos, ni a nada en la tierra. Su majestuosidad, su piel azteca, el silencio, la grama - Una ruptura total de la objetividad impresionista en la que intentaba manejarme.
Seguimos sus huellas y sus espíritu hasta el lecho del río seco donde minutos anteriores las leonas habían amamantado a sus cachorros y una luna persa había trastocado la tierra en matiz. Tras de nosotros, una hiena oculta en la mata esperaba sigilosa la presa futura del magnífico animal. Lo dejamos ir.
Suspiré profundamente , y miré ese cielo hermoso y oscuro de estrellas coruscantes, apagamos el reflector y nos quedamos silenciosos mirando los bichitos de luz. De vuelta por la carretera, abandonando la indómita sabana ciega, o lo que haya sido ese lugar, los árboles umbrella me parecieron hermosos como sombras, todo como sombras, los sapos ocultos con su croar sideral hermosos, pero como todo, en las sombras. Esto ha sido más de lo que un poeta con sus millones de artilugios y dédalos puede plasmar, seguí mirando las cosas, nada en especial, y tuve inconmensurable ganas de llorar, no sé bien por qué, tal vez el universo entero, tal vez el leopardo, tal vez lo dos. Llegue a mi habitación intentando mantener cada detalle del espíritu, cada secreto en las manchas demostrado, intenté, y me puse a escribir.
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XX
Elefantes, impalas, monos,
casi todos buscan el fruto embriagante del Marula.
-Pájaros laboriosos embotellan en alambiques,
grandes Baobabs, la delicia y emigran hacia Java.
Hienas y jabalíes verrugosos, desde el dulzor
de tiernas pasturas y termiteros de tierra y saliva,
los ven pasar hacia Indonesia.
Un león de melena como panicams, cercano
a euphorbias candelabros, ruge y se yergue
en la cumbre de una roca de granito. El tiempo se para.
casi todos buscan el fruto embriagante del Marula.
-Pájaros laboriosos embotellan en alambiques,
grandes Baobabs, la delicia y emigran hacia Java.
Hienas y jabalíes verrugosos, desde el dulzor
de tiernas pasturas y termiteros de tierra y saliva,
los ven pasar hacia Indonesia.
Un león de melena como panicams, cercano
a euphorbias candelabros, ruge y se yergue
en la cumbre de una roca de granito. El tiempo se para.
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XXI
Cuando el sentimiento único e imperecedero se levanta por segunda vez, y las imágenes vuelven como premoniciones exactas y pasadas; hoy, infinitamente plúmbeo con leves voladuras en cano y Gris y verde, me doy cuenta que he plasmado los paisajes de Sudáfrica con excelso virtuosismo y similaridad. Sin entrar en discusiones demasiadas amplias sobre ego y fanfarrias, hoy me siento bien.
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XXII
Los buitres, ángeles negros, encorvados
en las ramas secas o en el cielo.
Oros negros y cerrados. Guardianes del portal oscuro
de las almas. Buitres y más buitres,
de repente los veo en todos partes, en todos los árboles
muertos, en el mentón de los animales.
El viento sopla suavemente y nos trae un hedor
descompuesto y penetrante, un búfalo descansa
en rigor mortis con un ligero corte en una de sus ancas,
a pesar de esto, e inexplicablemente, un león
reposa con el vientre henchido y los buitres
se mantiene estáticos. ¿ que cuerpo
o enjambres de cuerpos invisibles
mantienen a estas criaturas alejadas
de la extática de la sangre?
Sólo interrumpido por el aroma
de las salvias.
en las ramas secas o en el cielo.
Oros negros y cerrados. Guardianes del portal oscuro
de las almas. Buitres y más buitres,
de repente los veo en todos partes, en todos los árboles
muertos, en el mentón de los animales.
El viento sopla suavemente y nos trae un hedor
descompuesto y penetrante, un búfalo descansa
en rigor mortis con un ligero corte en una de sus ancas,
a pesar de esto, e inexplicablemente, un león
reposa con el vientre henchido y los buitres
se mantiene estáticos. ¿ que cuerpo
o enjambres de cuerpos invisibles
mantienen a estas criaturas alejadas
de la extática de la sangre?
Sólo interrumpido por el aroma
de las salvias.
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XXIII (abra- cadabra)
En este viaje al continente africano me mantuve abstemio de cualquier sustancia estimulante o depresiva, y comprendí, de una vez por todas, que mi conducta esquiva y huidiza sólo se asienta en una cosa; la ciudad. Cuando por fin toque tierra santa ya no recordaba el trajín sulfuroso, ni el bullicio, ni la debacle, y comprendí, por fin fuera de los bacanales, el demonio brujo que descalabra.
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XIV
Los zoológicos son el Auschwitz moderno. Más allá de que el mundo tenga forma de presidio geoide o de (jaula de pájaro griega¿?) somos termitas y se nos ha muerto nuestra reina.
Fuera de esto, de su verdad o subjetividad, es hora de buscar nuevos horizontes. He sobrecargado el generador, tengo que renovarme.
*si se les muere la reina a las termitas, y no encuentran sustituta, ellas mueren por no saber que hacer.
NO
MANCILLEMOS
PLANTAS Y ANIMALES
MÁS,
NO LO HAGAMOS.
-.VOLVAMOS AL EDIPO ORIGINAL.-
ENAMORÉMOSNOS DE LA CREACIÓN
MANCILLEMOS
PLANTAS Y ANIMALES
MÁS,
NO LO HAGAMOS.
-.VOLVAMOS AL EDIPO ORIGINAL.-
ENAMORÉMOSNOS DE LA CREACIÓN
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