Liquid Love

Colibrí Etéreo

Poeta recién llegado
Amor líquido, amor de vapor,
va y viene como nubes sobre el viento.
Se conocen rápido,
pero no se descubren,
se tocan la piel y a veces
atraviesan el alma misma.
Se miran a los ojos y las pupilas
hablan su lenguaje mudo de historias latentes.
Beben fuego sin saciar su sed,
los cuerpos son laberintos agitados,
continentes indómitos, se quieren en breve,
podrían amarse, pero sólo allí, en aquel instante.
Están destinados a volver infinito lo momentáneo.
No hay garante de finales felices.
Arriesgado juego de vértigo y azar.
Anhelan consumirse, morderse, volverse añicos:
pertenecen a la esencia de lo volátil y espontáneo:
se funden en su luz, se agotan en su avidez, se inmolan en sus pieles.
No se aman de antaño, no necesitan el peso de los años,
son iguales a la aurora, leve bruma que se evapora.
-Cae la lluvia sobre la sombra de las hojas-
Derriten las horas en un ritual de sudor y trance,
trascienden el peso de sus dramas y silencios,
flotan en la levedad de lo inexpresable,
lo disfrutan mientras dura,
natural es que todo lo que comience acabe,
similar al sol, que llega al cenit de su brillo al medio día,
y en el crepúsculo se diluye sobre el horizonte,
salpicando su sangre dorada sobre las nubes.

-Qinti Katari
 
Amor líquido, amor de vapor,
va y viene como nubes sobre el viento.
Se conocen rápido,
pero no se descubren,
se tocan la piel y a veces
atraviesan el alma misma.
Se miran a los ojos y las pupilas
hablan su lenguaje mudo de historias latentes.
Beben fuego sin saciar su sed,
los cuerpos son laberintos agitados,
continentes indómitos, se quieren en breve,
podrían amarse, pero sólo allí, en aquel instante.
Están destinados a volver infinito lo momentáneo.
No hay garante de finales felices.
Arriesgado juego de vértigo y azar.
Anhelan consumirse, morderse, volverse añicos:
pertenecen a la esencia de lo volátil y espontáneo:
se funden en su luz, se agotan en su avidez, se inmolan en sus pieles.
No se aman de antaño, no necesitan el peso de los años,
son iguales a la aurora, leve bruma que se evapora.
-Cae la lluvia sobre la sombra de las hojas-
Derriten las horas en un ritual de sudor y trance,
trascienden el peso de sus dramas y silencios,
flotan en la levedad de lo inexpresable,
lo disfrutan mientras dura,
natural es que todo lo que comience acabe,
similar al sol, que llega al cenit de su brillo al medio día,
y en el crepúsculo se diluye sobre el horizonte,
salpicando su sangre dorada sobre las nubes.

-Qinti Katari
Me ha gustado este amor liquido, sugerentes imágenes y certeras metáforas. Un abrazo amigo Qinti. Paco.
 
Amor líquido, amor de vapor,
va y viene como nubes sobre el viento.
Se conocen rápido,
pero no se descubren,
se tocan la piel y a veces
atraviesan el alma misma.
Se miran a los ojos y las pupilas
hablan su lenguaje mudo de historias latentes.
Beben fuego sin saciar su sed,
los cuerpos son laberintos agitados,
continentes indómitos, se quieren en breve,
podrían amarse, pero sólo allí, en aquel instante.
Están destinados a volver infinito lo momentáneo.
No hay garante de finales felices.
Arriesgado juego de vértigo y azar.
Anhelan consumirse, morderse, volverse añicos:
pertenecen a la esencia de lo volátil y espontáneo:
se funden en su luz, se agotan en su avidez, se inmolan en sus pieles.
No se aman de antaño, no necesitan el peso de los años,
son iguales a la aurora, leve bruma que se evapora.
-Cae la lluvia sobre la sombra de las hojas-
Derriten las horas en un ritual de sudor y trance,
trascienden el peso de sus dramas y silencios,
flotan en la levedad de lo inexpresable,
lo disfrutan mientras dura,
natural es que todo lo que comience acabe,
similar al sol, que llega al cenit de su brillo al medio día,
y en el crepúsculo se diluye sobre el horizonte,
salpicando su sangre dorada sobre las nubes.
bello poema y esos caudales de río de sangre, lluvia y congoja...

saludos
 
woooo a mi no me permitieron ni por chiste las palabras del idioma ingles, que bueno que a ti siii, eso realza la belleza de tu poema y claro aun mäs cada uno de los versos que como un amor liquido emanan de tu corazoncito, un placer pasar a leerte, saludos cordiales ;)
 
Amor líquido, amor de vapor,
va y viene como nubes sobre el viento.
Se conocen rápido,
pero no se descubren,
se tocan la piel y a veces
atraviesan el alma misma.
Se miran a los ojos y las pupilas
hablan su lenguaje mudo de historias latentes.
Beben fuego sin saciar su sed,
los cuerpos son laberintos agitados,
continentes indómitos, se quieren en breve,
podrían amarse, pero sólo allí, en aquel instante.
Están destinados a volver infinito lo momentáneo.
No hay garante de finales felices.
Arriesgado juego de vértigo y azar.
Anhelan consumirse, morderse, volverse añicos:
pertenecen a la esencia de lo volátil y espontáneo:
se funden en su luz, se agotan en su avidez, se inmolan en sus pieles.
No se aman de antaño, no necesitan el peso de los años,
son iguales a la aurora, leve bruma que se evapora.
-Cae la lluvia sobre la sombra de las hojas-
Derriten las horas en un ritual de sudor y trance,
trascienden el peso de sus dramas y silencios,
flotan en la levedad de lo inexpresable,
lo disfrutan mientras dura,
natural es que todo lo que comience acabe,
similar al sol, que llega al cenit de su brillo al medio día,
y en el crepúsculo se diluye sobre el horizonte,
salpicando su sangre dorada sobre las nubes.

-Qinti Katari
Formas acuosas para un amor salpicado de sensaciones
que se sostienen en ese afan de pureza artistica. los
rincones apropiados en las imagenes son como un son
de deseos que rozan y dejan expresiones unicas.
felicidades. excelente. saludos amables de luzyabsenta
 
Formas acuosas para un amor salpicado de sensaciones
que se sostienen en ese afan de pureza artistica. los
rincones apropiados en las imagenes son como un son
de deseos que rozan y dejan expresiones unicas.
felicidades. excelente. saludos amables de luzyabsenta

Tu apreciación me es en demasía valiosa!
Un saludo fraterno, y quedo siempre agradecido por tu profunda lectura.
 
Amor líquido, amor de vapor,
va y viene como nubes sobre el viento.
Se conocen rápido,
pero no se descubren,
se tocan la piel y a veces
atraviesan el alma misma.
Se miran a los ojos y las pupilas
hablan su lenguaje mudo de historias latentes.
Beben fuego sin saciar su sed,
los cuerpos son laberintos agitados,
continentes indómitos, se quieren en breve,
podrían amarse, pero sólo allí, en aquel instante.
Están destinados a volver infinito lo momentáneo.
No hay garante de finales felices.
Arriesgado juego de vértigo y azar.
Anhelan consumirse, morderse, volverse añicos:
pertenecen a la esencia de lo volátil y espontáneo:
se funden en su luz, se agotan en su avidez, se inmolan en sus pieles.
No se aman de antaño, no necesitan el peso de los años,
son iguales a la aurora, leve bruma que se evapora.
-Cae la lluvia sobre la sombra de las hojas-
Derriten las horas en un ritual de sudor y trance,
trascienden el peso de sus dramas y silencios,
flotan en la levedad de lo inexpresable,
lo disfrutan mientras dura,
natural es que todo lo que comience acabe,
similar al sol, que llega al cenit de su brillo al medio día,
y en el crepúsculo se diluye sobre el horizonte,
salpicando su sangre dorada sobre las nubes.

-Qinti Katari

Poema de mucha inspiración, combinando la nostalgia de lo que se presume pudiera ser con la pasión de un instante de desenfreno, me ha gustado mucho, te felicito.
 

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