estela viana
Poeta recién llegado
Y la voz que la llamaba fue cada vez más clara,
Venia de la brisa acariciando los álamos,
Del crujir de las hojas secas,
Del canto melancólico de las torcazas,
Del zorzal en las madrugadas de verano,
Del olor de la tierra húmeda,
Y salió en su búsqueda , como mariposa tras la luz,
Camino hasta agrietar sus pies,
sus ojos enceguecieron de tantas lagrimas,
su boca pastosa de tanta sed,
su piel en llamas, su sangre endurecida,
cayo' desvanecida junto a un árbol, las raíces bebieron su alma,
Venia de la brisa acariciando los álamos,
Del crujir de las hojas secas,
Del canto melancólico de las torcazas,
Del zorzal en las madrugadas de verano,
Del olor de la tierra húmeda,
Y salió en su búsqueda , como mariposa tras la luz,
Camino hasta agrietar sus pies,
sus ojos enceguecieron de tantas lagrimas,
su boca pastosa de tanta sed,
su piel en llamas, su sangre endurecida,
cayo' desvanecida junto a un árbol, las raíces bebieron su alma,
Y un viento extraño soplo',
que de tierra para siempre la cubrió.
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