Manuel de Cilla
Poeta recién llegado
Fuego que irritas mi alma,
fuego que quemas mis días,
lumbre llena de luces en chimeneas.
Llamas asesinas.
Arrasas todos mis sueños,
todo arde cual fuera tosca tela.
Me matas, renazco de mis cenizas
y me asestas otra puñalada trapera.
Fuego, todo vestido de rojo,
fuego, verdugo de mi vida enterrada,
lumbre vacía de manos donde asirse.
Llamas asesinas
fuego que quemas mis días,
lumbre llena de luces en chimeneas.
Llamas asesinas.
Arrasas todos mis sueños,
todo arde cual fuera tosca tela.
Me matas, renazco de mis cenizas
y me asestas otra puñalada trapera.
Fuego, todo vestido de rojo,
fuego, verdugo de mi vida enterrada,
lumbre vacía de manos donde asirse.
Llamas asesinas