Ayer te vi besando sus labios
Me has fallado y cuando te di lugar para que me lo expliques me mentiste aun más
Osas engañarme y mentirme frente a mis desolados ojos, mentiroso
No me pidas disculpas, no las tendrás,
No mal gastes palabras que necesitarás para engatusar a otra mujer
No creas que lograrás hacerme cambiar, muchas cosas te he perdonado
Pero una traición no
Que hago con la soledad que entró en mi corazón
Que hago con las lágrimas que gozan con salir de mis ojos
Pero que mi orgullo las retiene bajo la indiferencia
Que hago con esas noches de pasión que tengo aprisionadas en mi pecho
Que hago con los regalos que me dabas cuando querías de mis besos
¿Los he de guardar? ¿Me he de deshacer de ellos? ¿Qué, acaso, el dolor lo trae el recuerdo?
Maldito mal nacido creíste que me quedaría tranquila y perdonaría tu capricho
Nunca
Tengo dignidad y un poco hombre como tú no me la quitará de una día para otro
Tengo muchos hombres que anhelan mi compañía
¿Crees que yo necesite la tuya?
Tal ves si te extrañe, pero con el tiempo te olvidaré
Besaré a mil hombres y a ninguno le juraré un amor eterno
El que me quiera me tendrá, el que no se puede marchar
Adiós maldito sinvergüenza, que Dios no tome en cuenta lo que has hecho el día de tu juicio
Yo no juzgaré, no soy quien, pero si puedo tomar la decisión de dejarte y así lo haré
Revuélcate con quien tu quieras, yo tengo decencia por mi cuerpo
No te vayan a hacer eso que me hiciste a mí sin escrúpulos, por que llorarás
Que seas feliz en tu miseria,
Nunca olvides que perdiste a alguien, que te amaba, por tu calentura
No olvides que rompiste una relación por tu supuesta hombría
No olvides que sepultaste las ilusiones de una niña bajo escombros de infidelidad
Ojalá no mueras solo, porque tu otra vida estará marcada por la soledad
Y si mis lágrimas limpiarán aquel dolor
Lloraré hasta más no poder
No serás tu quien me sentencie a la cuita
Jamás nadie eso lo puede hacer
Pero tu estate tranquilo desdichado
Que mis llantos no te pertenecen
Si lloro es por que no quiero
Que la muerte en mi balcón se asome
Me has fallado y cuando te di lugar para que me lo expliques me mentiste aun más
Osas engañarme y mentirme frente a mis desolados ojos, mentiroso
No me pidas disculpas, no las tendrás,
No mal gastes palabras que necesitarás para engatusar a otra mujer
No creas que lograrás hacerme cambiar, muchas cosas te he perdonado
Pero una traición no
Que hago con la soledad que entró en mi corazón
Que hago con las lágrimas que gozan con salir de mis ojos
Pero que mi orgullo las retiene bajo la indiferencia
Que hago con esas noches de pasión que tengo aprisionadas en mi pecho
Que hago con los regalos que me dabas cuando querías de mis besos
¿Los he de guardar? ¿Me he de deshacer de ellos? ¿Qué, acaso, el dolor lo trae el recuerdo?
Maldito mal nacido creíste que me quedaría tranquila y perdonaría tu capricho
Nunca
Tengo dignidad y un poco hombre como tú no me la quitará de una día para otro
Tengo muchos hombres que anhelan mi compañía
¿Crees que yo necesite la tuya?
Tal ves si te extrañe, pero con el tiempo te olvidaré
Besaré a mil hombres y a ninguno le juraré un amor eterno
El que me quiera me tendrá, el que no se puede marchar
Adiós maldito sinvergüenza, que Dios no tome en cuenta lo que has hecho el día de tu juicio
Yo no juzgaré, no soy quien, pero si puedo tomar la decisión de dejarte y así lo haré
Revuélcate con quien tu quieras, yo tengo decencia por mi cuerpo
No te vayan a hacer eso que me hiciste a mí sin escrúpulos, por que llorarás
Que seas feliz en tu miseria,
Nunca olvides que perdiste a alguien, que te amaba, por tu calentura
No olvides que rompiste una relación por tu supuesta hombría
No olvides que sepultaste las ilusiones de una niña bajo escombros de infidelidad
Ojalá no mueras solo, porque tu otra vida estará marcada por la soledad
Y si mis lágrimas limpiarán aquel dolor
Lloraré hasta más no poder
No serás tu quien me sentencie a la cuita
Jamás nadie eso lo puede hacer
Pero tu estate tranquilo desdichado
Que mis llantos no te pertenecen
Si lloro es por que no quiero
Que la muerte en mi balcón se asome
Fernando Huaquín Matamala
Llanto acallado