danetsel
Poeta recién llegado
Llanto y olvido
En el desvelo de las horas
rasgando la piel, a quemarropa
gimen agonizantes, mis errores.
Y las espinas hirientes, de tu olvido
parten mi temple, y mi llamto.
Abatido, abren surcos tus espadas
he inertes, yacen las emociones.
Y tu olvido, nace en tu mirada,
¡oh mujer, ya no me amas!
Última edición: