palabras
Poeta adicto al portal
Llega el otoño, el alma se recoge,
dentro de mí se agita el mismo anhelo,
siempre es otoño en mi brumoso cielo,
siempre entre llantos mi ímpetu se encoge.
Solo hay un sol para mis ojos viejos
pero su luz ya mi sangre no aviva,
en brazos de una flor quedó cautiva
la llama del amor, allá a lo lejos.
Y el cuerpo en el silencio aún se estremece
cuando tu imagen regresa a mi memoria,
mi zozobra no tiene escapatoria
pues sin tu rostro mi día no amanece.
A solas, esperando ya mi invierno,
me agarro a mi postrero sentimiento,
en el que una caricia de tu aliento
aún puede separarme del infierno.
dentro de mí se agita el mismo anhelo,
siempre es otoño en mi brumoso cielo,
siempre entre llantos mi ímpetu se encoge.
Solo hay un sol para mis ojos viejos
pero su luz ya mi sangre no aviva,
en brazos de una flor quedó cautiva
la llama del amor, allá a lo lejos.
Y el cuerpo en el silencio aún se estremece
cuando tu imagen regresa a mi memoria,
mi zozobra no tiene escapatoria
pues sin tu rostro mi día no amanece.
A solas, esperando ya mi invierno,
me agarro a mi postrero sentimiento,
en el que una caricia de tu aliento
aún puede separarme del infierno.