
Llega la noche...
Se ennegreció el cenit
y se a plagado de estrellas,
no estoy seguro sea mi zenit,
hay luceros con varias estelas.
Silencio hay...
Deseoso estoy de observarte,
desesperado por poder mirarte;
para dormida llegar a contemplarte
y así por fin poder lograr amarte...
Se oscureció...
Pero a quien engaño si no vienes
en una de las fugaces montada
tampoco sabes que mi vida tienes
y no te culpo, porque no eres mi hada.
Sigilo...
Es el que reina y no hallé tu voz;
pretendiendo abrazar mi beso,
aunque tu luz estelar es veloz
porque tu sentir profeso.
Penumbra...
En medio de ésta dejar caer mi pasión
y así como las notas de una canción
hacer de tu cuerpo una tonada o un danzón
o una sinfonía donde tu seas la razón.
Anhelo...
El nocturno para acariciarte y moldearte
para poder tocarte y sentirte con fuego
el calor de tu ser y la cadencia de tu ego
mientras de ti hago una obra de arte.
En ésta noche...
Es mi ideal, es ese imaginario
que me lleva a ti y te hace un sueño
que al alba ya no está.
®Carlos Andrés®
Última edición: