leandro
Poeta adicto al portal
Cuando la casa era enorme
como sabana de soledades.
Donde danzaban desbocadas las conjeturas.
Cuando el mar dormitaba.
Solitario, absorto.
Entre encajes espumosos.
Cuando las calles exhibían
el éxodo de las emociones.
Y la gente era esquiva, huidiza, taciturna.
Me refugié en tu mirada.
Mi abismo se llenó de pretensiones.
De osadía.
Porque llegaste altiva, arrogante.
Como botón de flor hembra.
Y percibí tanta abundancia
de tu sonrisa.
Mi corazón insaciable
acusó tu calma.
Desde entonces soy feliz.
lp.
como sabana de soledades.
Donde danzaban desbocadas las conjeturas.
Cuando el mar dormitaba.
Solitario, absorto.
Entre encajes espumosos.
Cuando las calles exhibían
el éxodo de las emociones.
Y la gente era esquiva, huidiza, taciturna.
Me refugié en tu mirada.
Mi abismo se llenó de pretensiones.
De osadía.
Porque llegaste altiva, arrogante.
Como botón de flor hembra.
Y percibí tanta abundancia
de tu sonrisa.
Mi corazón insaciable
acusó tu calma.
Desde entonces soy feliz.
lp.