Vestí de rosa y me hinché de azul.
Un blanco seco limpió y buscó dentro de mí lo que no habí…
El mar se presentó luego de la asunción y yo, pues, no pude negárselo.
Nunca sentí la llenura del agua en mi vientre, y sin embargo… me floto
me floto, una vez más
en la escalera de Adán.
Un blanco seco limpió y buscó dentro de mí lo que no habí…
El mar se presentó luego de la asunción y yo, pues, no pude negárselo.
Nunca sentí la llenura del agua en mi vientre, y sin embargo… me floto
me floto, una vez más
en la escalera de Adán.
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