Llévame al infierno para andar sus caminos
que arderán en mis pies
Me harán sentir algo que tal vez tú no sentías
no soy perfecto pero di todo de mí,
Pregúntate a ti misma cuánto diste,
Te darás cuenta que mi detalles te envolvieron
en su capullo de seda.
Déjame esta fría mañana que se parece a ti,
y así seguir todos los días mi camino entre girasoles y rosas
tratando de no recordar tantas cosas,
la garúa del dolor que cae sobre mí no puede vencerme
ni mojar mi ardiente deseo de seguir con vida.
Llevas todos los recuerdos junto a mí en tu alma
y por eso estaré en todas partes aunque no esté
amaneceré, atardeceré y anocheceré contigo,
a nada yo te obligo
pero refúgiate en ese cielo donde quema el azul de mi mirada
donde los gavilanes se disputan los últimos pedazos de mi corazón.
Llévame al infierno de no saber nada de lo que esta pasando
Déjame quemar los papeles donde escribía con mi sangre todo lo que sentía,
Déjame,
eso es lo único que sabes hacer y que no sabes explicar.
Llévame en algún rinconcito de la casa de tu ser, cocina algo que me guste,
barre mis dudas, mis rencores, mis temores, mis errores
y arrójame a los ríos cuando no quieras que exista en tu vida,
vende mi recuerdo cuando ya no te sirva recordar
envuélvelo con alguna parte de tu piel.
Deja las lágrimas en algún lago que ya se esta secando
a medio camino de mi vida,
deja nacer una flor de retama en mi pecho
déjame un pueblo de amor y esperanza en el corazón.
que arderán en mis pies
Me harán sentir algo que tal vez tú no sentías
no soy perfecto pero di todo de mí,
Pregúntate a ti misma cuánto diste,
Te darás cuenta que mi detalles te envolvieron
en su capullo de seda.
Déjame esta fría mañana que se parece a ti,
y así seguir todos los días mi camino entre girasoles y rosas
tratando de no recordar tantas cosas,
la garúa del dolor que cae sobre mí no puede vencerme
ni mojar mi ardiente deseo de seguir con vida.
Llevas todos los recuerdos junto a mí en tu alma
y por eso estaré en todas partes aunque no esté
amaneceré, atardeceré y anocheceré contigo,
a nada yo te obligo
pero refúgiate en ese cielo donde quema el azul de mi mirada
donde los gavilanes se disputan los últimos pedazos de mi corazón.
Llévame al infierno de no saber nada de lo que esta pasando
Déjame quemar los papeles donde escribía con mi sangre todo lo que sentía,
Déjame,
eso es lo único que sabes hacer y que no sabes explicar.
Llévame en algún rinconcito de la casa de tu ser, cocina algo que me guste,
barre mis dudas, mis rencores, mis temores, mis errores
y arrójame a los ríos cuando no quieras que exista en tu vida,
vende mi recuerdo cuando ya no te sirva recordar
envuélvelo con alguna parte de tu piel.
Deja las lágrimas en algún lago que ya se esta secando
a medio camino de mi vida,
deja nacer una flor de retama en mi pecho
déjame un pueblo de amor y esperanza en el corazón.