Rosa Reeder
Poeta que considera el portal su segunda casa
Llevame en la luna de tu boca
de silencio profundo en la distancia
que me sostiene calidamente
por la abertura sesante de tu partida
clavada en el rincón de mi latido
que siente, observa tan imperfecta.
Tu allá y yo acá, pero existes
cuando brinca la piel y el sentido
rueda una mirada en lejanía sin tiempo
con una locura que embriaga la cordura.
Déjame conservar tu rostro intacto
en el aroma de mi viento
que dejo tus huellas voluntarias
y después de ti, me derritió
que de carne soy como libre mi amor.
Rosa Reeder
Derechos Reservados
de silencio profundo en la distancia
que me sostiene calidamente
por la abertura sesante de tu partida
clavada en el rincón de mi latido
que siente, observa tan imperfecta.
Tu allá y yo acá, pero existes
cuando brinca la piel y el sentido
rueda una mirada en lejanía sin tiempo
con una locura que embriaga la cordura.
Déjame conservar tu rostro intacto
en el aroma de mi viento
que dejo tus huellas voluntarias
y después de ti, me derritió
que de carne soy como libre mi amor.
Rosa Reeder
Derechos Reservados
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