Llévame lejos dentro de tus pensamientos,
En lo más profundo de tus versos,
No me regreses,
Soy velero a la deriva...
Mariposa monarca que emigra al encuentro de su fin,
Así soy por un instante de tus besos,
En tu forma de tenerme,
La misma que descubrimos en las noches largas de encuentros.
Un siglo y aun existimos en el destino,
Vaivén de nostalgias y besos,
Llegadas incesantes que no se apagan,
Calor de miradas que se descubren,
Sin voluntad, sin reservas,
Ansiosas de buscar la humedad que les pertenece…
Recorrí tus bordes,
llegue al río de tus amaneceres,
Los mismos míos,
No te detengas,
No esperes hasta que llegue la lluvia,
No dejes que el viento se lleve la hojarasca,
Retenla,
Que sea el abono que alimenta tu desnutrido suelo,
Llévala en las profundidades,
Hasta que complete su ciclo,
El que les toco vivir.
En lo más profundo de tus versos,
No me regreses,
Soy velero a la deriva...
Mariposa monarca que emigra al encuentro de su fin,
Así soy por un instante de tus besos,
En tu forma de tenerme,
La misma que descubrimos en las noches largas de encuentros.
Un siglo y aun existimos en el destino,
Vaivén de nostalgias y besos,
Llegadas incesantes que no se apagan,
Calor de miradas que se descubren,
Sin voluntad, sin reservas,
Ansiosas de buscar la humedad que les pertenece…
Recorrí tus bordes,
llegue al río de tus amaneceres,
Los mismos míos,
No te detengas,
No esperes hasta que llegue la lluvia,
No dejes que el viento se lleve la hojarasca,
Retenla,
Que sea el abono que alimenta tu desnutrido suelo,
Llévala en las profundidades,
Hasta que complete su ciclo,
El que les toco vivir.
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