Purificación Ríos Torres
Poeta recién llegado
Llevando la mochila a cuestas.
Que largo es el camino, me pesa la mochila que llevo entrelazada.
Destapo los ojos, ilusiones esperanzas, llamadas a mil puertas.
Se me olvido dejar la mochila, que llevo en las entrañas.
Largo es el camino, sentimientos mezclados, entre risa, lloros y puertas cerradas.
¿Alcanzar la luna? se me olvido la mochila que llevo en las espaldas.
Sentidos dispares, ¡y mis pesares! miedos, terrores, angustias.
Se abrió una puerta, lugares desconocidos, amores, cantares.
Desazón desconsuelo, entre dos mares.
Me pesa el alma, por caminos, veredas y cañadas.
Ilusiones perdidas, lamentaciones sin calmas, ¿Dónde esta la tierra prometida? esa que tanto claman.
Porqué en esta mochila tan sólo hay, ilusiones perdidas, ensueños y mezcolanzas.
Sueños de vidas enteras, regocijo del que camina, creí vaciar las espaldas.
Desesperos, tan solo una mirada furtiva y un velo que se cae con saña.
En una tierra perdida, en la huida, ¿se me olvido tirarla?
Cristales hecho añicos, mal pensares, mal templanza.
¡Como pude pensar que ella no me seguiría! si está llena de cadenas en muros forjados sin calma.

Que largo es el camino, me pesa la mochila que llevo entrelazada.
Destapo los ojos, ilusiones esperanzas, llamadas a mil puertas.
Se me olvido dejar la mochila, que llevo en las entrañas.
Largo es el camino, sentimientos mezclados, entre risa, lloros y puertas cerradas.
¿Alcanzar la luna? se me olvido la mochila que llevo en las espaldas.
Sentidos dispares, ¡y mis pesares! miedos, terrores, angustias.
Se abrió una puerta, lugares desconocidos, amores, cantares.
Desazón desconsuelo, entre dos mares.
Me pesa el alma, por caminos, veredas y cañadas.
Ilusiones perdidas, lamentaciones sin calmas, ¿Dónde esta la tierra prometida? esa que tanto claman.
Porqué en esta mochila tan sólo hay, ilusiones perdidas, ensueños y mezcolanzas.
Sueños de vidas enteras, regocijo del que camina, creí vaciar las espaldas.
Desesperos, tan solo una mirada furtiva y un velo que se cae con saña.
En una tierra perdida, en la huida, ¿se me olvido tirarla?
Cristales hecho añicos, mal pensares, mal templanza.
¡Como pude pensar que ella no me seguiría! si está llena de cadenas en muros forjados sin calma.
