Jules Ureña Blanco
Poeta recién llegado
Llevar una mujer en el recuerdo
Veneno rojo
En un frasquito pequeño
Siniestro se oculta en el bolsillo de cualquier persona
y escapa inspirado por el capricho entre un hueco
Se cuela en alguna bebida
Y por azares conspiradores, ese es mi vaso
Algo distinto pero sabe muy bien
Una familiaridad a la leche pero con un lejano tinte alcohólico
Termino lo empezado
Con amigos o solo
Saco una propina y me levanto
Para adentrarme en una caminata
Que es lo único que importa
Sin pestañear
Y sin dirigir la vista hacia el frente o hacia atrás
Ni siquiera hacia los lados
Camino y dejo a mis espaldas
El repicar de los zapatos sobre una posa o el fango o las piedras
Y por fin acude el efecto tardío
No repica nada y en mi garganta se queda atrapado un horror de envenenamiento
Caigo, primero sobre mis rodillas y después sobre mis penas
Muerto, sin saber dónde
Pues yo sólo caminaba
Veneno rojo
En un frasquito pequeño
Siniestro se oculta en el bolsillo de cualquier persona
y escapa inspirado por el capricho entre un hueco
Se cuela en alguna bebida
Y por azares conspiradores, ese es mi vaso
Algo distinto pero sabe muy bien
Una familiaridad a la leche pero con un lejano tinte alcohólico
Termino lo empezado
Con amigos o solo
Saco una propina y me levanto
Para adentrarme en una caminata
Que es lo único que importa
Sin pestañear
Y sin dirigir la vista hacia el frente o hacia atrás
Ni siquiera hacia los lados
Camino y dejo a mis espaldas
El repicar de los zapatos sobre una posa o el fango o las piedras
Y por fin acude el efecto tardío
No repica nada y en mi garganta se queda atrapado un horror de envenenamiento
Caigo, primero sobre mis rodillas y después sobre mis penas
Muerto, sin saber dónde
Pues yo sólo caminaba