Cesar Cabello Araya
Poeta recién llegado
El poeta esta herido, se fue la luz de su día
lloran sus escritos, prosas, versos y rimas,
su alma muere y desangra con tanta ironía,
sus sueños se mueren en tristezas sin vidas.
Y se va, el sol en su vida es solo un recuerdo,
se marcha por caminos de espinas y cardos,
sus poemas estarán perdidos en libros viejos,
no existe el motivo para decir sus descargos.
Ya no hay musa, entre lágrimas salio de adentro,
desbordando ilusiones, consigo se llevo el sol
entre llantos y quimeras, la conquisto un lamento,
alejándose del poeta se fué y se llevó su corazón.
Las palabras mudas ahogan sus quebrantos,
esta herido, se van los amigos, con ellos el tiempo,
los recuerdos queman sus sienes machacando
aquellos pasillos solitarios de sus sentimientos.
Con sus palabras ausentes vive entre carroña,
sumido en la inmundicia de este mundo cruel,
recuerda el pasado, recuerda toda esa gloria,
cuando ella, su musa amada estaba junto a él.
Sangra, lloran sus recuerdos por lugares perdidos,
la luz de sus ojos se fueron con ella y su partida,
le entregó su corazón, y todo lo que había vivido,
se llevó su corazón y donde estaba, sangra la herida.
lloran sus escritos, prosas, versos y rimas,
su alma muere y desangra con tanta ironía,
sus sueños se mueren en tristezas sin vidas.
Y se va, el sol en su vida es solo un recuerdo,
se marcha por caminos de espinas y cardos,
sus poemas estarán perdidos en libros viejos,
no existe el motivo para decir sus descargos.
Ya no hay musa, entre lágrimas salio de adentro,
desbordando ilusiones, consigo se llevo el sol
entre llantos y quimeras, la conquisto un lamento,
alejándose del poeta se fué y se llevó su corazón.
Las palabras mudas ahogan sus quebrantos,
esta herido, se van los amigos, con ellos el tiempo,
los recuerdos queman sus sienes machacando
aquellos pasillos solitarios de sus sentimientos.
Con sus palabras ausentes vive entre carroña,
sumido en la inmundicia de este mundo cruel,
recuerda el pasado, recuerda toda esa gloria,
cuando ella, su musa amada estaba junto a él.
Sangra, lloran sus recuerdos por lugares perdidos,
la luz de sus ojos se fueron con ella y su partida,
le entregó su corazón, y todo lo que había vivido,
se llevó su corazón y donde estaba, sangra la herida.