carlos_cisneros
Poeta asiduo al portal
Llora.
Las pocas horas duermen,
el cuerpo cansado calla,
y sus ojos buscan la soledad.
Llora.
La multitud camina
rodea su vida ajena de todos,
nadie presta atención.
Llora.
El llanto se ahoga en su garganta,
desencaja su rostro tosco
que cabizbajo busca la nada.
Llora.
No hay abrazos, no hay palabras,
no hay nada más triste que
su "¡Adios!".
Las pocas horas duermen,
el cuerpo cansado calla,
y sus ojos buscan la soledad.
Llora.
La multitud camina
rodea su vida ajena de todos,
nadie presta atención.
Llora.
El llanto se ahoga en su garganta,
desencaja su rostro tosco
que cabizbajo busca la nada.
Llora.
No hay abrazos, no hay palabras,
no hay nada más triste que
su "¡Adios!".