Un río tan majestuoso como inspirador
era único...somnoliento, sangre rebasaba sus riberas
y lloraba, te perdí hoy y te lloraré mañana
cuando despierte de este tormento...veré que la vida
es mucho peor que los sueños,
creceré y viviré siendo un tonto
siendo un nefasto arcángel de Dios, no merezco vida
pero ¿Quién la merece?
¿Quién alguna vez a merecido algo?... agradezco tu compañía
aunque te llames soledad, tu llenas mis sentidos
tu llenas mi corazón... tu eres yo y yo no soy nada
Entra por la puerta abierta por la desesperación
rasga mis sentidos, despedaza mi pecho...
por que el sin ti no es nada... mis labios sangrientos.
La lujuria ya aparece...lloro sangre y se estremece todo mi ser
rasga mis sentidos, despedaza mi pecho...
por que el sin ti no es nada... mis labios sangrientos.
La lujuria ya aparece...lloro sangre y se estremece todo mi ser
Bendigo a la luna por su perfecta disimulación...
ella ama mas que yo y sin embargo se guarda su dolor
yo lo expreso, a tal punto que solo dolor corre por mis venas
es un amor trágico, mueres en mis brazos esta tarde...
un puñal en tu pecho.
ella ama mas que yo y sin embargo se guarda su dolor
yo lo expreso, a tal punto que solo dolor corre por mis venas
es un amor trágico, mueres en mis brazos esta tarde...
un puñal en tu pecho.
Que hago, Dios que hago
mi ángel volvió a tu reino...estoy solo
¿Debo morir?, guíame, sácame de la locura
hazme ciervo tuyo y dame el perdón
las ánimas me buscan en el monte de la muerte... soy un maldito
maldigo a aquel que creo las dagas.
mi ángel volvió a tu reino...estoy solo
¿Debo morir?, guíame, sácame de la locura
hazme ciervo tuyo y dame el perdón
las ánimas me buscan en el monte de la muerte... soy un maldito
maldigo a aquel que creo las dagas.
amado padre te pido disculpas por mi decisión...lloré sangre
pero mi vida sin mi amada no es vida, es un vacío petrificador
comprende que cosa es el amor...yo sin ella no soy nada
Lloro sangre...
pero mi vida sin mi amada no es vida, es un vacío petrificador
comprende que cosa es el amor...yo sin ella no soy nada
Lloro sangre...
Fernando Huaquín Matamala
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