moises_meza
Poeta recién llegado
Recuerdas cuando éramos unos tontos
y mirábamos la lluvia caer sin remordimientos,
esos días maravillosos cuando el frio nos abrazaba
y jamás nos soltaba.
Ninguno de los dos tenia hogar y casa,
solo el cielo que se desahogaba sobre nosotros
y la lluvia que mojaba nuestros pies.
Cada día era como un nuevo regalo
que cada mañana temía perder,
era por eso que odiaba tanto el futuro incierto,
era por eso que las mañanas me desesperaban tanto.
Pero el otoño llegaba asesinando esos días,
con sus lluvias y sus hojas muertas,
y nosotros debajo de ellas.
Recuerdas cuando éramos unos tontos
y mirábamos la lluvia caer sin remordimientos,
esos días maravillosos cuando el frio nos tomaba
y se volvía nuestra patria.
Ya ninguno de los dos tenia hogar y casa,
solo la nostalgia que nos cubría bajo la lluvia de otoño.
y mirábamos la lluvia caer sin remordimientos,
esos días maravillosos cuando el frio nos abrazaba
y jamás nos soltaba.
Ninguno de los dos tenia hogar y casa,
solo el cielo que se desahogaba sobre nosotros
y la lluvia que mojaba nuestros pies.
Cada día era como un nuevo regalo
que cada mañana temía perder,
era por eso que odiaba tanto el futuro incierto,
era por eso que las mañanas me desesperaban tanto.
Pero el otoño llegaba asesinando esos días,
con sus lluvias y sus hojas muertas,
y nosotros debajo de ellas.
Recuerdas cuando éramos unos tontos
y mirábamos la lluvia caer sin remordimientos,
esos días maravillosos cuando el frio nos tomaba
y se volvía nuestra patria.
Ya ninguno de los dos tenia hogar y casa,
solo la nostalgia que nos cubría bajo la lluvia de otoño.