Risueña se pasea por la calles del viejo boulevard,
observa a los amantes despechados,
cabreados, con mentes inquietas,
locos por encontrar el néctar,
que les devuelva su vida anterior.
Cierro los ojos y sonrío,
solo de pensar lo bien que lo pasamos,
boquiabiertos, mojados,
bajo la lluvia de un paraguas,
viejo y roto que permanece cerrado.
Recuerdo tu primera mirada de pillín,
nunca la pude olvidar,
porque al verla tan de cerca,
al ser mía,
se ve desde otra perspectiva.
Y... ya no es pillina.
Contenta está mi alma,
como contenta la voz que bien canta.
observa a los amantes despechados,
cabreados, con mentes inquietas,
locos por encontrar el néctar,
que les devuelva su vida anterior.
Cierro los ojos y sonrío,
solo de pensar lo bien que lo pasamos,
boquiabiertos, mojados,
bajo la lluvia de un paraguas,
viejo y roto que permanece cerrado.
Recuerdo tu primera mirada de pillín,
nunca la pude olvidar,
porque al verla tan de cerca,
al ser mía,
se ve desde otra perspectiva.
Y... ya no es pillina.
Contenta está mi alma,
como contenta la voz que bien canta.