*Rosse*
Poeta asiduo al portal
Ansiada Lluvia de Agosto, ahora que dejas caer tu cuerpo sobre mi cuerpo,
que encierras con tu manto mi alma,
que añoras el Sol de Primavera acariciando tu tersa humedad que con tu saludo,
florean los mas bellos cantos del crecer de las flores,
y tus sonidos cual canto de sirenas
enhebran los oídos de quien te esperaba ansiosa de la mano de su amor,
de su sueño, de su elixir.
Cierra los ojos bello cielo por un instante
y vuelve a ver tu reloj transformado en viento,
abre los ojos ¡Oh! estrellado cielo
y con tu mirada observa el caminar de tus fieles
a quien un día como hoy volteaste a ver,
llenaste de luz sus espejos,
los encaminaste hacia el altar de tu luna
y los dejaste allí con sus almas y mentes desnudas
ante el sacrificio destinado convirtiendo todo
en el escenario perfecto,
para la prueba de amor más pura que dos seres pueden realizar.
Las copas de los árboles murmuran entre ellos,
las hojas ansiosas desean saber que ocurre en el altar,
las flores rosadas sonríen
y juegan entre las manos de los dos seres,
y comienza de nuevo el cristal a brillar alumbrando la tenue habitación,
el altar para los dos, destinado para el sacrificio de sus amores,
sacrificio que alejaría la oscuridad próxima y pretérita,
destinado para los dos.
Duele tanto.... se queja ahora la flor rosada al separarse de su hogar árbol,
¿Cuando volverás a casa? - pregunta su amoroso padre tronco....
y de nuevo vienes Lluvia de Agosto a consolar a quien a perdido todo,
a quien a soñado tanto, a abrazar de nuevo mi cuerpo
con tus fríos brazos cansados de verme también llover cada madrugada al lado tuyo,
cada cuál en su refugio de sal y cemento, corazones estrellados
en el nuevo umbral de mares y margaritas con teja de cocal, creado para cantar.
El cielo testigo del sacrificio aquel dijo al viento:
Dile que me vea otra vez...
el viento susurra al oído de un ser y esto no quiso oírlo,
Dijo a los árboles: muévanse y bailen con ella así me volverá a ver...
y aunque bailaron ella siguió el latir de su corazón.
Dijo al sol: abrázalos fuerte y llévalos a casa siempre bajo tu luz...
los seres también lo abrazaron pero siguieron el sonido de su corazón.
Dijo a la luna: cuida entonces la vereda a sus techos...
y ella los guió mostrándose ante ellos.
Ansiada Lluvia de Agosto ahora que dejas caer tu cuerpo sobre mi cuerpo,
desahoga en mares el dolor de tu corazón,
cielo eterno abre tus ojos para dejar caer esas lágrimas
que con nosotros se hacen semejantes,
así como nos viste llegar hasta el altar,
lugar del sacrificio de nuestros amores,
donde entregamos el alma para dejarla amar librándola así del cuerpo,
donde entregamos nuestras mentes renunciando a nuestros justos ideales,
librándola de nuestras mismas mentes...
¡llora!, llueve como nosotros lo hacemos,
toma parte de nuestro sacrificio
que sin culpa estas aquí testigo de las lunas que soñamos,
testigo de los soles que vivimos,
ahora llueve junto con nuestros cuerpos
deseando que talvez no hubiese sido creado ese mismo sentimiento
convertido en lenguaje... para ti que hablas con Dios, el hombre y la naturaleza
hablando cada cual con su propio código
¿porque entontes dos seres iguales se destruyen en el altar de sus amores?....
Todos guardan silencio....
incluyendo nuestros corazones....
dejan de latir y el viento queda quieto...
todos guardan silencio ante la pregunta...
solo se oye la ansiada Lluvia de Agosto...