Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
Lluvia de Truenos
Una lluvia de truenos rompieron el agua,
lavaron mi cuerpo cautivaron mi alma con
ese suspiro atravesado dónde malvivo como,
un perro atrapado y volteado por esos hilos
escondidos de la vida dónde se secaron tódas,
las fuentes que anegaban de lágrimas al amor
para desde el vacío poder ver como se abrazan,
con mucha ternura mi alma...y mi ser.
El cuello se me hace tan estrecho y también,
se desangra mi alma pero en mi habitación
crece un verde helecho y mi corazón pervive,
entre los lugares frescos y sombríos del alma
con serena y fecunda calma dónde tódos mis,
sueños se revuelven para indicarme ese buen
camino que me conducirá hasta el grandioso...
cielo de las estrellas fugaces.
Autor: Ángel San Isidro
Una lluvia de truenos rompieron el agua,
lavaron mi cuerpo cautivaron mi alma con
ese suspiro atravesado dónde malvivo como,
un perro atrapado y volteado por esos hilos
escondidos de la vida dónde se secaron tódas,
las fuentes que anegaban de lágrimas al amor
para desde el vacío poder ver como se abrazan,
con mucha ternura mi alma...y mi ser.
El cuello se me hace tan estrecho y también,
se desangra mi alma pero en mi habitación
crece un verde helecho y mi corazón pervive,
entre los lugares frescos y sombríos del alma
con serena y fecunda calma dónde tódos mis,
sueños se revuelven para indicarme ese buen
camino que me conducirá hasta el grandioso...
cielo de las estrellas fugaces.
Autor: Ángel San Isidro